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martes, 11 de octubre de 2016

CELEBRACIÓN DE OTOÑO

                 Se pone en boca de Hotei, el monje mal llamado “Buda de la Risa”, que el buen humor nacía del fracaso de la violencia y del descubrimiento de que nada se sostiene indefinidamente en la posición que ocupa[1]. Nuestra práctica del Karate Goju-Ryu debe ser seria y divertida, rígida y flexible, dura y blanda, dolorosa y placentera, dentro y fuera del dôjô, porque toda “realidad” conlleva su opuesto, porque cuando, como dice Hotei, hemos superado con nuestra práctica la necesidad de ser violentos y descubrimos que “somos” solo en función de los demás y de las circunstancias cambiantes, vemos con hilaridad que no tiene sentido tomarse nada demasiado en serio, y que es mejor ir por la vida con buen humor y en buena compañía.



[1] Mario Satz: El Buda de la Risa. Cap. XV

Por ello son importantes, tanto como los entrenamientos, algunas actividades que nos hagan conocer mejor a los demás, nos permitan compartir experiencias y nos pongan en situaciones diferentes a las del dôjô. Como un juego de cambios de papel que refuerza el conocimiento y respeto mutuo.

Baldomero, Ana y Carlos
Dentro de estas actividades, la Asociación Malagueña de Goju-Ryu Karate-do ha organizado un año mas una comida para celebrar el inicio del Otoño. Para este evento solemos aprovechar el regreso de nuestro compañero Baldomero que desde tierras asturianas aporta además de sidra, queso de Cabrales y otros manjares. Hemos de agradecer como siempre la organización y el empeño en que todo salga bien de Carlos y la tarea que asume Andrés de documentar fotográficamente la ocasión. También las aportaciones de culinarias de los casi treinta participantes que nos reunimos en este día, incluida la paella de Ana y sus pinches.



Sandra con su tarta
La cercanía de los cumpleaños de Raúl, Carlos y del que esto escribe, fue especialmente celebrada con una tarta elaborada y personalizada para la ocasión por parte de Sandra.



Aunque en el pasado Curso Nacional en Barcelona, sensei Luís Nunes entregó los diplomas de dan a los que allí estaban presentes, decidimos hacer una nueva entrega, ahora con la totalidad de los que ya hace un año se examinaron.

En fin, una nueva ocasión de pasarlo bien en buena compañía. Gracias a todos.

Antonio Avila

viernes, 7 de octubre de 2016

HOJO UNDO

Miyagi sensei con makiwara
“Los ejercicios suplementarios, hojo undo, se practican con el objetivo de perfeccionar los kata. El propósito de estos ejercicios es no sólo desarrollar fuerza y potencia en todo el cuerpo sino desarrollar cada parte del cuerpo individualmente para desarrollar potencia de "cuerpo entero".
Miyagi Chojun sensei


La publicidad, el marketing, han encontrado un verdadero filón en el idioma, presentando lo antiguo como un novedoso producto ¡lo último! Solo se necesita un buen nombre en inglés. Esto ocurre con el tradicional Hojo Undo (補助 運動) que es traducido como “ejercicios suplementarios” y que es un sistema de entrenamiento funcional (o quizás mejor decir functional training) especialmente adaptado a las necesidades del Karate. Su objetivo es mejorar la técnica fortaleciendo el cuerpo en relación a su mas efectiva ejecución y proporcionando al practicante las sensaciones necesarias de control muscular, enraizamiento, tensión/relajación, coordinación, respiración, etc, que deberá utilizar en la ejecución del kata y por consiguiente del combate. Este sistema tradicional de fortalecimiento, que no de musculación, no pasó de Okinawa a Japón, salvo la honrosa excepción del uso del makiwara, aunque de manera un tanto desvirtuada. Al expandirse el Karate por el mundo solo en aquellos países que recibieron maestros venidos directamente de Okinawa se conocía esta parte importante del entrenamiento.

En Occidente tanto el Hojo Undo como el Junbi Undo (ejercicios preparatorios) se sustituyeron por un entrenamiento físico que se alejaba de los principios en que se fundamenta el Karate original, pero que iban en línea con el Karate japones mas basado en el kihon y la repetición técnica, que en las profundidades del kata.

Utensilios de hojo undo en el dojo del maestro Higaonna. Naha, Okinawa.


















En España, las primeras publicaciones de Karate en los años 70, con alguna excepción, no hacían mención al Hojo Undo. Aún hoy no es raro ver muchos dôjô de Karate sin un makiwara y aun menos con otros utensilios tradicionales.

Pero de repente una nueva ola de karatekas “iluminados” han descubierto el functional training, el CrossFit, el Paleotraining, el Cross Training, etc, incorporándolo de manera mas o menos correcta a su entrenamiento.

Antiguas giryas para balanzas

Estas modalidades vienen con “modernos” equipamientos que no son mas que adaptaciones de otros mas antiguos, como las  giryas o “pesas rusas” en su origen contrapesos de balanzas, o los ishi-sashi o “candados de piedra” llamados así por su forma, y que en China y en Okinawa se utilizan de manera similar a las anteriores. Al menos esta moda está llevando la atención de los karateka al Hojo Undo.

uso del ishi sashi en China























El Hojo Undo es una elaboración propia de Okinawa, en la línea de una amplia tradición de usos de aparatos para el fortalecimiento de los luchadores que tiene su precedente mas directo en China, pero que en mayor o menor medida se ha practicado en todos los estilos de lucha orientales y occidentales. Al margen de la utilización de elementos naturales como piedras o árboles, algunos de los aparatos mas específicos como el tan, el chi-ishi o el mencionado ishi-sashi pueden encontrarse tanto en China como en Okinawa.


En la escuela Goju-Ryu de Okinawa se le da una gran importancia a este tipo de entrenamiento. El maestro Miyagi experimentaba con nuevos aparatos e incluso introdujo alguno nuevo como el kongoken, un pesado aro oval inspirado en objetos similares utilizados por aquella época entre los luchadores de Hawai. El Hojo Undo es pues una parte que no podemos olvidar en la práctica del Karate. No se pueden comprender muchos pasajes técnicos de los kata si no tenemos la posibilidad física de realizarlos, por ello la practica del Hojo Undo debe ir unida siempre a la comprensión de lo que estamos haciendo y porqué. 



Los utensilios de entrenamiento, tanto los diseñados para ser levantados como para ser golpeados, deben ser utilizados en primer lugar de forma correcta, por lo que es necesario un aprendizaje previo de los detalles técnicos de su uso, y en segundo lugar en función de nuestras posibilidades físicas y nivel técnico, aumentando la dificultad y dureza del entrenamiento muy gradualmente, tanto para progresar correctamente como para evitar lesiones.

El entrenamiento de hojo undo es ademas una ocasión para el adiestramiento personal en solitario, en la que no interviene el deso de vencer a otro o juicios sobre el adversario que solo consiguen enturbiar nuestra mente.

Hemos comenzado con una cita del maestro Miyagi y finalizamos con otra del maestro Motobu Choki:

“El entrenamiento de cualquier deporte precisa siempre de unos instrumentos complementarios. En el Karate hay unos instrumentos que son imprescindibles y que no han sufrido modificaciones desde los tiempos fundacionales de este arte aunque, en la actualidad, hay quien los rechaza por considerarlos anticuados. En mi opinión siguen siendo fundamentales”

Antonio Avila


miércoles, 5 de octubre de 2016

X CURSO NACIONAL I.O.G.K.F. ESPAÑA



Del 30 de Septiembre al 2 de Octubre tuvo lugar en la localidad barcelonesa de Viladecans el X Curso Nacional de I.O.G.K.F. España. Así que para allá viajamos una representación de nueve miembros.

Lore y Andrés

Como casi siempre, gracias a las gestiones de Carlos, pudimos viajar todos al menos en el mismo avión.



Llegada, hotel y almuerzo se fueron sucediendo y después tuvimos tiempo para hacer algo de turismo por Barcelona.





























Por la noche primer entrenamiento para cinturones negros en las magníficas instalaciones del gimnasio Áccura de Viladecans, sede del Takumi Dojo donde entrenan regularmente nuestros compañeros catalanes dirigidos por su sensei, Alberto Gómez. Nos encontramos con la compañía de sensei Jean Louis Albert de Francia, y representaciones de Alemania y Portugal. Sensei Luis Nunes nos sorprendió una vez mas con nuevas sutilezas técnicas.




Sábado por la mañana se comienza a las 9 con entrenamiento para cinturones negros a partir de 5º dan, en el Podium Viladecans, y en esta ocasión analizamos el kata Seisan. A las 10:15 comienza el entrenamiento para todos los cinturones negros y a las 11:15 el entrenamiento conjunto con los Kyu, que luego es distribuido por grupos según los niveles. Finalizamos todos juntos hacia las dos de la tarde.








Entrenamiento de cintos negros



Tras un rápido almuerzo y un breve descanso llegamos a la sesión de la tarde en la que se simultanearon exámenes de dan con entrenamiento para el resto de participantes. Dos de nuestros compañeros se presentaban a este examen Andrés López para 1er dan y Manuel Codes para 2º.

Raúl - Kururunfa



















Manuel y Andrés en pleno examen
Grupo de examinados

A las 4:30 saludo y calentamiento conjunto. Después comienza el examen que se extendió hasta las 8 de la tarde, y donde los participantes dieron lo mejor de sí hasta casi el límite de sus fuerzas. Después una breve meditación de unos 15 minutos y todos hacia el hotel para prepararse para el Sayonara party.

A la llegada al Restaurante Cal Mingo, el grupo de Talavera, dirigido por el sensei Angel Luís Palencia, tenía preparada una sorpresa para sensei Luís y todos los asistentes, con la proyección de videos e imágenes del pasado y del presente del sensei, hasta la concesión, el pasado año, del 8º dan de manos de Morio Higaonna sensei en Okinawa. Fue realmente muy emotivo.


Después de una gran cena, se procedió a comunicar los resultados de los exámenes y a entregar los diplomas oficiales de los celebrados el año anterior, entre los que se encontraba el 8º dan de sensei Luís y el 6º de sensei Angel Luís. Tras una breve espera, nuestros compañeros comprobaron que habían pasado de grado siendo felicitados por los sensei.

Sensei Angel Luís entrega el diploma de 8º dan a sensei Luis 

Andrés 1er Dan





















Manuel 2º dan






















Al día siguiente de nuevo comienzan los entrenamientos. Análisis del kata Suparinpei para 5º danes, y entrenamientos conjuntos hasta las dos de la tarde.


Tras las despedidas de rigor, aún tuvimos tiempo de visitar Viladecans, antes del regreso.

Un año mas la familia de IOGKF a compartido unos enriquecedores días de aprendizaje, esfuerzo y amistad bajo la dirección del sensei Luis Nunes.

  どうもありがとう 先生



 

martes, 27 de septiembre de 2016

KENKYO (謙虚): HUMILDAD


"Para contrarrestar la arrogancia o el orgullo, uno debe pensar en las propias deficiencias para hacer brotar la humildad".
Dalai Lama
            
            Un camino espiritual (Dô) sincero, al igual que su práctica, siempre se fundamenta en la Humildad.

Recuerda Higaonna sensei en su artículo sobre la Humildad[i] que su maestro An´ichi Miyagi, le decía: “Debes buscar constantemente y desarrollar tu técnica y carácter desafiándote cada día; empujándote cada vez más duro, con el último fin de la humildad”. El maestro Higaonna insiste en que el objetivo de la práctica es permitir que el Karate desarrolle armonía (Wa) en cuerpo y mente, pero también nos ha transmitido que el espíritu de Wa es la humildad, tanto en relación con uno mismo como con los otros.

La virtud de la Humildad hacia nosotros mismos es importante para nuestro desarrollo pues mantendrá en nosotros el espíritu de principiante (shoshin) necesario para progresar y no un gran ego que nos convenza de estar en la cima, de saberlo todo. El humilde dirige hacia dentro su práctica, y por tanto no busca ni le interesa ser centro de atención.

            En relación a nuestros maestros, compañeros, alumnos y demás personas que han contribuido y contribuyen en nuestro aprendizaje, ser humildes es darse cuenta de que no somos los únicos artífices de nuestros resultados, y es de sabios sentirse por ello agradecidos. La gratitud es a su vez el fundamento de la sincera humildad que mantiene a raya la arrogancia de nuestro ego, que insiste en reafirmar que somos capaces de hacerlo solos, y que a nadie necesitamos.

             De nuevo citamos a Higaonna sensei: “Debes permitir que el Karate desarrolle tu espíritu y no usarlo para aumentar tus propios deseos egoístas”. El deseo de provecho económico, de prestigio o de cualquier otro tipo no hace mas que debilitar la madurez espiritual del practicante e induce a la búsqueda, a través de una falsa humildad, del reconocimiento de los demás para ser utilizado en beneficio propio.

Nosotros no practicamos para demostrar superioridad sobre otros. No obstante es natural que queramos compartir nuestros logros. Pero debemos hacerlo desde el respeto (Rei), otro de los puntales de nuestra práctica, y desde la sinceridad. Nuestra práctica ha de ser sincera, con humildad pero sin sumisión, igualmente realizada ante el maestro como ante el alumno, sin perder de vista nuestra condición permanente de aprendiz, sin imponer nada a los demás, solo demostrando, pues la humildad verdadera se demuestra con los actos, no con las palabras.
       Para terminar me gustaría hablar un poco de la Humildad en la relación particular con nuestros maestros:             
          En la sociedad en la que nace el Karate la humildad es un valor inherente a un comportamiento correcto, y se expresa a diario en la relación con los demás, tanto en el idioma como en las actitudes, de ahí provienen todas las normas de protocolo que utilizamos en el dôjô en relación al maestro, a los compañeros, a los alumnos y al dôjô mismo con todo su contenido. Sin embargo el conocimiento y cumplimiento de estas normas, aunque sean de ayuda, nos hará ser educados pero no implicará obligatoriamente una actitud verdaderamente humilde. Como hemos visto, la Humildad, es una actitud interior que se reflejará de manera espontánea en nuestro comportamiento.
          Sabemos ya que la Humildad en la práctica de la Vía del Karate conduce a la maestría. En la tradición zen, la transmisión de la maestría (Shiho) no suele recaer en el de mas jerarquía, ni en el mas antiguo, sino en aquellos que nadie espera, en el mas humilde y por tanto sabio, no en vano se dice que la Humildad parece que no sabe nada pero a la vez lo sabe todo. Su humildad los ha hecho desapercibidos, no se promocionan, no quieren títulos, a veces ni desean la misma transmisión. Convertido en maestro asume que deberá esforzarse aún mas en no perder la humildad y la sinceridad de su práctica, por ello en la historia del Zen muchos al recibir el shiho abandonaron los templos y se hicieron ermitaños, otros aceptaron el reto de la transmisión. 
        La observación, base del aprendizaje, no solo debe enfocarse en la maestría de la ejecución de la técnica por parte de nuestro sensei, sino también en su actitud, en su lucha por mantener su espíritu de principiante a la vez que se hace responsable de una sincera transmisión. La palabra sensei se utiliza en relación a seito (alumno), donde hay un sensei obligatoriamente debe haber un seito. Por ello ante un sensei no somos mas que seito, ese es nuestro papel, si queremos aprender. Así como una taza de café (cambiaré el toque oriental del té, porque me gusta mas el café) debe estar por debajo de la cafetera para poder ser llenada, nuestra actitud humilde permitirá la transmisión fluida del conocimiento. Por tanto en el proceso de aprendizaje seremos seito, no amigos, no “manos derechas”, no preferidos ni merecedores de un trato especial por ninguna circunstancia, sin auto-asignarnos responsabilidades ni tareas que se aparten de la mera relación sensei/seito. Solo así conectaremos con el sensei de manera humilde, respetuosa y libre, centrándonos en lo verdaderamente importante en esta relación: la práctica personal constante.
      De igual manera sin un seito no tiene razón de ser un sensei, por lo que este acepta su responsabilidad sobre nosotros, y será bajo su criterio que aprendamos mas o menos, y que se nos asignen las tareas que considere apropiadas para nosotros, sin que nada de esto nos haga sentirnos inferiores o superiores a otros. Debemos confiar en la supervisión del sensei o dejará de serlo para nosotros. Como dijimos ser humilde no es ser sumiso, ni significa no utilizar el sentido común, pero cuando el ego me dicta que llevo razón y no escucho con humildad, analizo la cuestión solo desde mi punto de vista y pierdo la capacidad de pedir disculpas, y entonces, ya no estaré en la Vía.

Antonio Avila



[i] Morio Higaonna: Carta Internacional, Octubre de 1995