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miércoles, 4 de enero de 2023

MISOGI A ORILLAS DEL MEDITERRÁNEO

 


    Ante todo: os deseo a todos un muy alegre, saludable y próspero 2023.

    Aún recuerdo con nitidez el primer año que participé en el Misogi, cuando todavía no había puesto ni un pie en el dojo, invitada por sensei Antonio, por ser una de sus alumnas de Chikung. Pero eso es otra historia.

    Y escribo estas líneas para reflexionar a través del teclado sobre lo que me he perdido al inicio de este año recién estrenado.

    He echado de menos terminar el día 1 de enero dejando preparado mi karategi. Sacar el cinturón blanco, pensar en cuánto significa para mí, en cuánto tiempo hace que me lo anudé por primera vez.



    El día 2 se me ha hecho raro no vestirme de blanco (con alguna capa de abrigo “secreta” por si acaso).Me ha faltado el “corre-corre que no llego a las ocho a Los Álamos”, mientras echo un ojo al grupo de whatsapp del dojo.

    Y me he perdido ser parte del grupo madrugador,risueño que se congrega puntual bajo las palmeras, dejando los bártulos entre saludos y abrazos, donde siempre Pepa y Lori y algún acompañante más, se encargan de cuidar todas las cosas.

    Después me ha faltado el momento de concentración, en el que toca prestar atención a las indicaciones de nuestro sensei Antonio, para recordarnos una vez más cómo se va a desarrollar la ceremonia.

















    Y por primera vez en 8 o 9 años, no he estado entre los que se van colocando en su lugar y acomodando para comenzar la meditación, en seiza, (o como buenamente se pueda) sintiendo la arena fresca bajo las rodillas y los pies.

    No he oído el sonido del cuenco.

    No he entrecerrado los ojos, con la mirada a metro y medio delante de mí.

    No he sentido mi respiración acompasarse con el movimiento de las olas, ni me ha dado frío, ni calor, ni me ha picado la nariz en el peor momento, ni he tosido, ni me he tenido que cambiar de postura por algún calambre inoportuno.

    Ni vi pasar las aves marinas a ras de las olas, ni cómo cada vez se ponía más claro el horizonte hasta que el sol se asoma con dándonos la bienvenida.

    Nada de eso…ni he contado los minutos a base de inspiraciones cada vez más pausadas, ni he meditado, ni me ha rozado la brisa, ni he olido a algas, ni notado el sabor a sal en los labios, ni se me ha hecho corto, ni largo, ni …

    Tampoco he escuchado que sonara el cuenco otra vez, con tres toques que de repente parecen haber llegado demasiado pronto. O que en otras ocasiones supusieron un inmenso alivio.

    Y no, no me he puesto nerviosa, porque no me ha tocado contar ninguno de los 108 tsukis.

    Me ha faltado escuchar el ichi, ni, san, shi, go, roku, shichi, hachi, kyuu, juu de los senpai encargados de contar los tsuki de 10 en 10 hasta llegar a los 8 últimos y sus respectivos y liberadores kiais.








    Luego, no he tenido que decidir si me metía en el agua transparente del Mediterráneo o si permanecía en la orilla para realizar el primer sanchindel año.

    Ni he posado mi mirada en quienes sí se han metido en el agua, serenos, sin dudar, sin aspavientos, sumergiéndose entre las olas, antes de regresar paso a paso, marcha atrás, a la firme arena.

















    Y el primer tensho bajo los tímidos rayos de sol…¡eso también me falta!

Obviamente no he salido en la foto de grupo, donde durante el posado, los menos frioleros, o los más decididos, siempre reparten sus abrazos mojados con todos, entre risas y camaradería.

Además, me quedo sin saber quién ha lucido su palmito para optar a ser el MisterDojo 2023.













    Por supuesto tampoco he tomado ningún café, ni churros, ni he compartido ninguna charla en el desayuno con el que concluye el Misogi.

    Pero viendo el reportaje de fotos (de Lori y Andrés, siempre dispuestos con su cámara) me he sentido partícipe y con muchas ganas de recuperar tan buenas costumbres.

    Lo dicho: ¡Feliz año nuevo!

Violette Oudkerk

lunes, 19 de diciembre de 2022

¡FELICES FIESTAS!

 


PREPARANDO EL MISOGI DEL 2023

 


      El próximo mes de Enero hará doce años desde que realizamos el primer Misogi de Año Nuevo.
    Los dos primeros fueron especialmente duros porque se celebraron el 1 de Enero, tras haber dormido poco, y porque en ambas ocasiones nos acompañó un especial frío, viento, lluvia y un mar revuelto.
    Muchos alumnos pasaban el fin de año fuera de Torremolinos y les era imposible asistir al misogi el día 1, por lo que decidimos realizarlo el día 2. Desde entonces la participación fue en aumento y hemos tenido la suerte, desde entonces, de disfrutar de amaneceres tranquilos y con el mar en calma.
    Además de los alumnos de Goju-Ryu se nos han unido con frecuencia a este ritual alumnos y compañeros de otras escuelas e incluso de otros lugares. También de otras disciplinas como el Chikung, el Yoga, el Tai Chi… La verdad es que acogemos a todos los que quieran acompañarnos.
    Como solemos hacer, también este año haremos un breve descripción de en que consiste este simbólico ritual.
    El Misogi, proviene de la tradición shintoísta, y traducido de forma amplia como “purificación”, es un acto destinado a renovar nuestra voluntad de mejora corporal, técnica, mental y espiritual (Shin-Gi-Tai) en el nuevo año.

    Para la ceremonia debemos llevar nuestro karategi y cinturón blanco. (Los no practicantes de Karate procurarán en lo posible ir de blanco para no desentonar), así como toalla y ropa seca (en el caso de que se piense entrar en el agua).

    A las 8:00 nos reunimos en el oasis de la playa de los Alamos de Torremolinos (bajando desde la gasolinera de los Alamos, la playa que nos encontramos justo al frente). Tras los preceptivos saludos de Año Nuevo, procuramos mantener una actitud concentrada, quedando fotos y anécdotas para mas tarde.



    A las 8:15 comenzaremos con una meditación en dirección este, hacia la salida del Sol, que tendrá lugar a las 8:30. (los karatecas en posición de seiza, el resto en la posición sentada que mejor les venga o en la que suelan hacer meditación). Es una ocasión para limpiar nuestra mente de pensamientos sobre asuntos pasados y tomar consciencia del momento presente.

    Al salir el Sol, saludaremos y realizaremos una serie de 108 tsuki (golpes directos), liberando toda nuestra energía como agotando una batería para una nueva y fresca recarga. La ejecución de estos golpes no tiene ninguna exigencia técnica (vale simplemente lanzar los brazos hacia adelante) y solo es una manera simbólica de tomar consciencia del deseo de acabar con las malas pasiones que nos atenazan (108 según el Budismo) aunque podemos enfocarnos en las que queramos superar de manera personal.


    Tras esta serie de golpes sin ningún temor, duda o comentarios, nos sumergiremos en el agua y allí realizaremos el kata Sanchin, haciéndonos sentir a través de su concentración y potente respiración la renovación de cuerpo, mente y espíritu. Otros estilos podrán realizar otro kata similar o simplemente algún ejercicio respiratorio potente al igual que los no practicantes. Estos últimos, si lo desean, pueden también simplemente sumergirse y salir. De nuevo sumergirse en el agua es una acto de purificación, de limpieza de aquello de lo que queramos desprendernos del pasado.

    El entrar en el agua es optativo pero debe ser una decisión tomada de antemano. Si decidís entrar, lo haréis a toda costa. Sin decidís no hacerlo, sin perturbación ni culpa, realizaréis el kata en la orilla, o mantendréis una meditación de pie.



    Finalizado el kata Sanchin en el mar, con la sensación de salir “limpio” del agua e iniciar un nuevo año, realizaremos el kata Tensho en la orilla como el primer acto consciente de nuestros nuevos propósitos. Quién no conozca o domine este kata, volverá a realizar Sanchin., o alguna de las practicas descritas (respiración, meditación…)



    Tras un respetuoso, profundo, sincero y humilde saludo, daremos por concluido el ceremonial. Ahora será el momento de las fotos de recuerdo.


    Nos pondremos ropa seca, apoyados por los compañeros y compañeras.


    Después desayunaremos todos juntos.

    El Misogi es un acto de voluntad que no depende de las condiciones atmosféricas, por lo que se celebrará aunque llueva, haga frío o el mar esté revuelto. Cada cual valorará en función de su fortaleza mental o de su salud si es aconsejable el realizarlo o de que manera. Es un acto personal, no en competición con el resto, por lo que cada uno decide como hacer su propio misogi.
    La Vía Espiritual del Karate (Karate-dô) necesita que de vez en cuando hagamos de manera efectiva un gesto de compromiso con ella. Alinearse con las fuerzas de la Naturaleza y buscar en ella nuestro Ser original; una mente clara y libre de nuestro falso ego.

    Es una oportunidad única de realizar Shugyo, el entrenamiento austero que nos saca de nuestras confortables costumbres y nos permite evolucionar. Es beneficioso para nuestra renovación, para “poner de nuevo las cosas en orden” y para reflexionar sobre nuestras intenciones y objetivos en el nuevo año.

Antonio Ávila

Fotos: Andrés - Misogi, 2022.














miércoles, 14 de diciembre de 2022

CENA DE NAVIDAD 2022


    Para la Asociación Malagueña de Goju-Ryu, la Cena de Navidad marca la última actividad del año en la que nos reunimos practicantes, familiares y amigos. Se acaba el 2022 y echamos de menos a los que no pudieron asistir y sobre todo a aquellos ya nunca más podrán hacerlo. Ichigo, ichie, fue nuestro lema de hace un par de años, y traducido como “un encuentro único en la vida” toma su más amplio sentido en ocasiones como esta.

    Un año más tuvo lugar en el restaurante italiano Bella Vista de Churriana. José Antonio pronto nos equipo con la camisa “oficial” del evento, y Andrés, siempre presto, lo inmortalizó con sus fotos.



















    Tras el postre llegaron los regalos de mis alumnos y amigos, lo que me provoca a la vez cierto rubor y un gran sentimiento de agradecimiento, pues sé que han puesto un gran interés en su elección, cuando no en el fruto del trabajo de sus inclinaciones artísticas y literarias. Es realmente emocionante sentir su cariño.





    Un brindis, y antes de irnos, la foto de grupo.


    En este año, que pronto comenzará, seguro que la práctica del dojo seguirá viva, porque es evidente que la motivación, la constancia y el esfuerzo de todos se va renovando y gracias al mutuo apoyo continuaremos avanzando.


    Gracias y feliz año 2023.

¡¡¡Ganbatte kudasai!!!


Antonio Ávila

sábado, 3 de diciembre de 2022

"EL CLAVO QUE SOBRESALE ES GOLPEADO"

 


    Deru kui wa utareru 出る杭は打たれる es un kotowaza (諺) o proverbio japonés. Se traduce como: “El clavo que sobresale es golpeado”.

    La enseñanza que encierra este proverbio suele relacionarse con la envidia, con la actitud negativa de aquellos que por complejos de inferioridad o por la intención de zancadillear a otros que podrían superarlos, actúan a modo de martillo para hundirlos. Algo por desgracia bastante común en nuestra sociedad, y que la Psicología denomina como “Síndrome de Procusto”.

    En Japón, la supremacía de lo colectivo sobre lo individual, también nos hace pensar que en ese contexto, el proverbio se refiera a la presión social que sufre el individuo que destaca. Se considera que el clavo que sobresale no está cumpliendo bien su tarea y esto va en detrimento de los demás.


    Sin embargo, la primera vez que me encontré con este proverbio fue ya hace muchos años, leyendo el libro de Clive William Nicol “Zen en movimiento”.[1] En esta obra, Nicol describe su experiencia del aprendizaje del Karate a principios de los años 60, en la sede de la Asociación de Karate de Japón (JKA) en Tokyo. Allí[2] cuenta como en cierta ocasión, presenció una clase especial en la que se estaba sometiendo a uno de sus senpai a un severo entrenamiento, con vistas a prepararlo para su examen de tercer dan y su título de instructor. El senpai en cuestión fue llevado hasta la extenuación, haciéndole saber que “su espíritu, y no su cuerpo, es el que hace las reglas”.

A continuación Nicol explica:

“Los japoneses tienen un adagio: “¡Cuando un clavo sobresale, húndelo!” Cuando un estudiante es bueno, y está superando a sus condiscípulos, su orgullo debe ser destruido, debe ser alejado sin misericordia para que su espíritu y su talento no lo conduzcan al engreimiento. El karateka debe dar lo máximo de sí mismo para que una vez, y otra y otra, sienta el desamparo de un infante. La humildad es una característica esencial del auténtico guerrero. Sin humildad no tiene cabida en la sociedad; es un bruto peligroso y repugnante. En la derrota aprende que aún puede continuar, y esto le enseña “espíritu”, y a tener respeto hacia otros”.




    Más adelante[3] cuenta, como tras su propio examen de cinturón negro, fue enfrentado a todos sus senpai siendo derrotado por todos ellos, y como el maestro Kase impartió una primera lección a todos los que aprobaron el paso a cinturón negro. La clase estuvo dedicada no a un nuevo kata o al menos un kata superior, sino al kata más básico: Heian Shodan, siendo corregidos todos los orgullosos nuevos cinturones negros en multitud de detalles. Nicol nos dice: “El clavo estaba siendo hundido”.

    El sensei cuidará de que nuestro ego se mantenga controlado, pero también es responsabilidad nuestra. El clavo que sobresale demasiado agarra la tabla de manera frágil y no cumple su función, solo se exhibe. Seamos humildes con nuestros logros y conocimientos, mantengamos el espíritu abierto del principiante y ayudemos a los demás en su camino.
Antonio Ávila

Notas

[1] C.W. Nicol: “Zen en movimiento. El Karate como un camino a la nobleza” Ed. Diana, Mexico, 1979.
[2] Op. Cit. Pag. 134
[3] Op. Cit. Pags. 171-172










miércoles, 16 de noviembre de 2022

JAPÓN Y ESPAÑA: DOS MUNDOS OPUESTOS

 


Dentro de las actividades del Centro Cultural “La Malagueta” se celebró la charla/coloquio bajo el título “Japón y España: Dos mundos opuestos”, a cargo de Miguel Ángel Establés Elduque secundado por Alfredo Tucci.

No podía dejar pasar la ocasión de oír y saludar a Establés sensei. Posiblemente hacía más de veinte años que no coincidíamos como los hacíamos cuando asistía a sus cursos y lo veía en algún Shochu Geiko en los años 80 y 90, dentro de la Asociación Goju-Ryu Karate-dô en España.


El maestro Establés es uno de los pioneros del Karate y del Goju-Ryu en España. Visitó Japón desde finales de los años 60, cuando era una verdadera aventura hacerlo y era prácticamente un país ajeno a la mayoría de los españoles. Por tanto también fue precoz en conocer la cultura japonesa.

Por su parte el señor Tucci, es conocido por todos como director de la revista “Cinturón Negro” y por sus libros, y como no, también por ser un practicante de artes marciales y un iniciado en las prácticas de la antigua cultura japonesa Shizen.



La charla se desarrolló de manera muy amena tratándose conceptos japoneses como el “kaizen” o el “guiri”, los modales, el idioma y la escritura, las costumbres y en general la forma de ver el mundo de los japoneses en contraposición con la nuestra. Por supuesto muchos temas quedaron en el tintero, pero los presentes pudieron disfrutar de una introducción al mundo japonés.




Muchas gracias sensei, un placer verlo una vez más.

 

Antonio Ávila





sábado, 22 de octubre de 2022

“TO BE CONTINUE”

 




    Paco y yo, como muchos de vosotros, tenemos montones de historias detrás. Unas terminadas, otras olvidadas y algunas de ellas, que como en las películas de antes, en la mejor parte sale un letrero que dice: “to be continue”.

    Hace ya 4 años, empezamos esta historia del Karate, lo hablábamos, comentando en voz alta, la tan típica frase “¡¿te imaginas que llegamos a negro!?”, y tras hacerle mil preguntas a un tal, por aquel entonces, Antonio Ávila, nos cuadraron los horarios, vimos que podía ser positivo para estar con “nuestra Coco” y decidimos ver si éramos capaces…

    Recuerdo que en nuestra primera clase, “ese tal Antonio Ávila” estaba de viaje en Egipto y el entrenamiento lo dirigió un chico joven (Fran) -ya no tan joven ehh- Empezamos a conocer gente de lo más diverso, y los entrenamientos se iban convirtiendo en una lucha por coordinar manos y piernas, de hecho, el hilo musical durante algún tiempo se cantaba a golpe de: “¡La otra izquierda Paco!”

    Aun así, practicando durante horas en cualquier lado, con la ayuda de todos y en especial de Patricia, que nos veía preguntarle cosas que a ella le salían sin pensar, conseguimos no decaer y avanzar.

    En fin, que desde entonces hasta hoy, nuestro vocabulario se ha llenado sin darnos cuenta, de palabras como Sensei, Dojo, karategi y un largo etc de términos en japonés.

    Incluso en ese Dojo encontramos a diario, como si de una gran familia se tratara, al cuñad@ que siempre te corrige, al tit@ que te da algún consejo, al herman@ pequeño que “tiene sus cosas”, al herman@ mayor que intenta ayudar al que sea, al prim@ que siempre llega tarde, al que viene de visita pero se siente como en casa, al que empieza a ser el abuelete que le duelen las rodillas pero que siempre está ahí para todos, a aquel que recordaremos especialmente, porque hizo el camino antes que nosotros a “ese otro gran Dojo”…o al amig@ que parece que conoces de toda la vida, que te acompaña y te da ánimos en el camino.

    Todos, formamos parte ya de este viaje, incluso fuera hay personas que nos lo ponen más fácil, que se prestan a entender palabras como tzuki y que intentan aprender un kata con tal de hacer algo juntos en pandemia…MIS HIJOS, sin duda, ellos han empujado nuestra fuerza más allá de la inercia; y además, cabe subrayar, que es gracias “a ese tal Antonio Ávila” que se ha convertido en mucho más que nuestro SENSEI, (y a su incondicional Senseisa) por lo que todos seguimos aquí. Y no solo seguimos, sino que tenemos ganas, ponemos ilusión y buscamos la forma de reírnos de las piedras del camino (¡perdón! De las piedras no…¡con las piedras!☺) porque pese a todo, la filosofía que nos une, busca que seamos mejores, ¡¡en todos los sentidos!!.

    Es por eso que nosotros hemos recorrido con mucha ilusión años de ”Ikigai”, “Ichigo Ichie”, “Nana korobi ya oki” o “Kaizen”; mensajes que como gotas de agua se acumulan en nuestra mochila, a veces al fondo, a veces perdidos en algún bolsillo, pero siempre intentando que formen parte de lo que ya llevamos puesto.

    A Paco, a Patricia y a mi, nos ha emocionado mucho compartir esta historia con vosotros, caminar a vuestro lado, unos días cansados, otros doloridos, otros entusiasmados o incluso con las malas caras que nos pone en ocasiones el ritmo del día, por ellas os pedimos disculpas y por el resto os damos las GRACIAS.

    Como dijo nuestro ya gran amigo Jose Antonio Iglesias, cuándo recogió su título Shodan, el otro día en La Unión (Murcia): “Esto es un poco de cada uno de vosotros, es necesario de TOD@S, para conseguirlo” y así es como se llena este DOJO, se convierte en plaza, en ring o casi en sala de fiestas llena de bocadillos, dulces, muuuuchas cervezas y risas.

    Así funciona esta historia, y como esas pelis de antes que os contaba al principio, esperamos seguir en el camino, con el cuñado, el hermano, la prima, el sobrino, el abuelete o el nuevo personaje que se nos una…buscando el Kaizen, inspirados por el que hace tiempo dejó de ser “ese tal Antonio Ávila” para ser mucho más que nuestro SENSEI y poner a esta “película” un gran luminoso que diga:

                                                    “TO BE CONTINUE”

                                                ¡¡Nos vemos en el Dojo familia!!


Mar&Paco