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sábado, 8 de agosto de 2026

VIAJE A OKINAWA PARA COMPRAR UN CINTURÓN

 

    Recuerdo cuando saqué mi primer Dan en Torremolinos, de la mano de mi actual sensei, Antonio Ávila, allá por el año 2011. Mi compañera y senpai, Ana-san, quiso regalarme su cinturón negro y me dijo: "Toma, me he comprado uno nuevo". Yo pensé “¡qué suerte! ya me compraré uno cuando viaje a Okinawa”. Pasaron 1, 5, 10, 15 años después, en 2026 y con cuarto Dan, viajamos a Okinawa a comprarme el cinturón negro.

    Aprovechando la compra del cinturón, mi pareja, Helena, quiso darme una sorpresa y contrató un tour de dojos de karate. En principio, íbamos a entrenar con el sensei Yamashiro, con carta en mano de Luis Nunes sensei, pero mi sorpresa fue que, me vi envuelto en un peregrinaje hacia diferentes ramas del karate okinawense, además del Kobudo de Okinawa (nombrado allí Kobujutsu).

    Siempre escuché a mi Sensei hablarnos de la distribución geográfica de los diferentes estilos. Las tres zonas en las que se encuentra dividida la actual capital de Okinawa: Tomari, Shuri y Naha, a las que se les añade el sufijo mano (-te) para hacer alusión a la raíz del estilo de karate que se practica: Tomari-te, Shuri-te y Naha-te. De cada una de esas zonas nacen las tres grandes “formas de moverse” en el karate, y de cada “forma” derivan los diferentes estilos con sus particularidades de ejecución técnica, kata, condicionamiento físico, bunkai… Pudimos entrenar con diferentes maestros en sus dojos privados. Y digo “dojos privados” porque los maestros distinguen mucho entre sus dojos privados (tradicionales) y los comerciales para “gaijines”. Llegada, día 13 de Julio

    Nada más llegar: monorrail, hotel y Okinawa soba. Y tras la parada reglamentaria en la tienda Shureido, visitamos la costa de la capital cercana al “Santuario sobre las olas“ y el propio Santuario, Naminoue.




Shorin-ryu (Shuri-te): Mañana del 14 de Julio

    El primer entrenamiento fue de Shuri-te, de algo más de dos horas. Fue en el dojo de sensei Yoshimasa Kakazu, un reconocido maestro de Karate de Okinawa, que ostenta el rango de Hanshi 10.º Dan en Shorin-ryu. Es una de las figuras más respetadas del karate tradicional y ejerce como presidente de la organización Kenshikai.


    Aunque ya teníamos una idea del estilo Shuri, sorprendentemente el Sensei también había entrenado Goju-ryu en sus orígenes, por lo que practicamos Gekisai Dai Ichi y Sesan, pero con la forma de moverse de la mano de Shuri. Allí, a modo demostrativo, autóctonos y visitantes hicimos un kata. Hice Sepai, y tras sorprenderse, Sensei me pidió que hiciera Sesan.

    Como anécdota, entrenamos con una doble campeona de un país que no recuerdo. Curiosamente, cuando ella preguntó por la competición, el guía que nos acompañaba le explicó que en Okinawa la competición es sólo para niños, los adultos, no compiten.



Goju-ryu (Naha-te): Tarde del 14 de Julio

    Por la tarde, en el propio Naha y en el estilo Goju, tuvimos la suerte de entrenar con Tsuneo Kinjo sensei decimo Dan y alumno de Eiichi Miyazato sensei en su legendario dojo Jundokan Sohonbu. Sorprendentemente, no fue hasta que nos despedimos, que me entregó su tarjeta personal, y no supe con quién tuvimos el privilegio de entrenar. Nos dio una clase particular de unas dos horas donde experimentamos grandes diferencias con respecto a nuestra línea de karate.

Tour histórico y monumentos: 15 de Julio

    Al día siguiente hicimos un pequeño tour turístico de karate. Fuimos a conocer el "dojo-museo" de sensei Hokama, amigo del organizador del tour, sensei Kenny. Hokama sensei nos hizo unas caligrafías para regalar.










    Desde el Dojo de Hokama, nos acercamos al Chojun-kan, un museo abierto hace apenas unos meses por el nieto y el bisnieto de Chojun Miyagi. Sus familiares han hecho un restaurante y un pequeño museo donde se pueden ver fotos, levantar las piedras con las que Sensei entrenaba, y ver un cronograma biográfico. Pudimos rendirle un pequeño homenaje. Según los familiares, en ese lugar fue donde Miyagi sensei abrió su dojo y falleció. Comimos en el restaurante, literalmente nos dieron de comer el nieto y bisnieto de sensei Miyagi.




















    Después visitamos dos monumentos en el Parque de Matsuyama. El primero dedicado a Kanryo Higaonna sensei y Chojun Miyagi sensei. Presentamos nuestro respeto a la vez que experimentamos la sensación de conectar con los maestros de nuestra línea.


    En ese mismo parque se encuentra el monumento en forma de barca de las 36 familias Kume, un dato importante para quien quiera investigar por su cuenta.


    Para cerrar el tour, bien entrada la tarde, fuimos a hacernos, por nuestra cuenta, la foto en la puerta del mítico dojo de Morio Higaonna sensei.

Ryukyu Kobudo: Mañana del 16 de Julio

    El jueves por la mañana entrenamos Kobudo tradicional en el Budokan con Yusuke Onaga sensei, representante de la curiosa línea del Onaga-ha Shito-Ryu. Fue una clase particular de más de dos horas que se nos hizo corta. Practicamos con rokushaku bō de caña, más flexible y ligero que el bo de madera, el nunchaku y el sai. Nos faltaron muchas más horas de entrenamiento.
















Uechi-ryu. Tarde del 16 de Julio

    Por la tarde tuvimos la clase más dura de todas con Haruyoshi Shimabukuro Kancho sensei, un respetado maestro que ostenta el grado de 8º Dan en el estilo Uechi-Ryu. Fue una clase tradicional con pequeños descansos que hicieron por nosotros, lo cual agradecimos porque no estábamos acostumbrados a la climatología. Nos enseñó técnicas básicas, practicamos hojo undo, kote kitae, y tuvimos la suerte de hacer el kata Sanchin de Uechi-ryu, que es diferente al nuestro, pero con el sanchin dachi como posición base y con un shime particularmente intenso.


    Al finalizar la clase, el Sensei nos obsequió con un par de toallas de entrenamiento de karate para el sudor, y un par de cervezas japonesas, que no hace falta decir, que me bebí, porque acabé el entrenamiento apaleado y sediento.

17 de Julio

    Al día siguiente, decidimos hacer turismo, ver el Castillo de Shuri y el palacio de verano (Shikina-en), donde hice un giño a sensei Matsumura practicando los katas, gekisai y seiyunchin.



















18 de Julio

    Para cerrar el viaje a Okinawa, visitamos el Kaikan con su museo dedicado al Karate. En este lugar nos encontramos a un numeroso grupo de adultos y niños aprendiendo kururunfa. Después de la clase los organizadores exhibieron las habilidades de dos niños haciendo kururunfa kata. A la salida del Kaikan, nos cruzamos con la senpai Tomoko de Kakazu sensei que nos reconoció, se quitó las gafas de sol, saludó (rei) y me dijo “Goju Ryu”.
















    Aprovechamos el resto del día para despedirnos y volver a “reconectar” en el monumento a Higaonna sensei y Miyagi sensei, y visitar el Fukushu-en (hermoso jardín chino al lado del monumento)



Reflexión final

    Acabamos extenuados, entre entrenamientos, y la odisea de lavar los karate-gi. Tuvimos que tomar la decisión de entrenar con Yamashiro sensei de nuestro propio estilo, o como hicimos finalmente, conocer un poco la capital de la isla.

    El hecho de haber probado el Goju-ryu de otra escuela y otros dos estilos, Shorin y Uechi, de los que siempre nos habla nuestro Sensei, en la cuna del karate, era una oportunidad que no debíamos dejar pasar. Una cosa es estudiarlas y otra, vivirlas, experimentarlas, nos permite “conocer y sudar” la existencia de otros estilos de karate tradicional.

    Y de vuelta, en España, tenemos la suerte de entrenar nuestro estilo tradicional okinawense con Antonio Ávila sensei.

    Gracias Helena por una experiencia Ichi Go, Ichi E.

    Finalmente, encargué mi cinturón en Okinawa.

David Lucas Lobato



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