El libro
“Jingwu: The School that transformed Kung-fu” de Brian Kennedy y Elizabeth Guo,
nos ofrece un interesante aspecto del desarrollo de las Artes Marciales Chinas a
través de la influencia que la Asociación Jingwu ("Asociación de la
Esencia de las Artes Marciales") tuvo en ellas. Está basado en un libro
conmemorativo publicado por la escuela en 1919.
Suele pasar en
muchos estudios sobre la historia de las llamadas Artes Marciales, o de alguna
en particular, que aparezca como algo excepcional y ajeno a la historial
general del país en que nació. A veces los intentos de incluir esta historia
queda en una mera exposición paralela de hechos sin una vinculación pertinente,
demostrada o completa. No es el caso de esta obra que además nos da una información
muy relacionable con la propia evolución del Karate a principios del siglo XX.
La Asociación
Jingwu fue fundada en 1909, siendo sus principales artífices Chen Yingshi, Chen Gongzhe, Lu Weichang y Yao
Chanbo que aportaron un gran apoyo financiero además de graduarse en la propia
escuela que fundaron. La asociación estaba inserta en los ideales de cambio que
promulgaba el “Movimiento de la Nueva Cultura” compuesto por estudiantes
universitarios e intelectuales formados en el extranjero, que contribuyeron a
la instauración de la República China en 1912 lo que supuso el fin de la
milenaria tradición imperial.
 |
Puyi fue el ultimo emperador (Emperador Xuantong) de
la dinastía chino-manchú de los Qing |

Huo Yuanjia (1868-1910)
Pero la
creación de la escuela también está unida a la figura del maestro Huo Yuanjia proveniente de una respetada familia dedicada a la seguridad
privada de personas y mercancías. Su figura se ve envuelta en historias
relacionadas con peleas y desafíos sobre todo con occidentales, que le dieron
gran fama en Shanghai y que en este libro son analizadas históricamente. Los
verdaderos fundadores lo reclutaron para utilizar su reputación como apoyo a
los objetivos de la nueva organización. Huo Yuanjia falleció a los 70 días de
la creación de la Asociación Jingwu, en extrañas circunstancias que no hicieron
más que aumentar su leyenda y asentarlo como referente mítico de su fundación.
La
Asociación Jingwu y la figura de Huo Yuanjia han sido utilizadas en varias
películas como “Jingwumen” (Furia
Oriental)
protagonizada por Bruce Lee en 1972, “Jingwu ying xiong” (Jet Li es el mejor
luchador) y “Huo Yuanjia” (Fearless: Sin miedo) estas últimas protagonizadas
por Jet Li en los años 1994 y 2006 respectivamente.

La Asociación Jingwu preservó
y adaptó a las Artes Marciales Chinas garantizando su supervivencia en la transición
de la China tradicional a la moderna. Fue recopiladora de los saberes marciales
de la época además de ser pionera en muchos aspectos de la enseñanza que hoy
día consideramos normales, como enseñar, cobrando una cuota, las artes
marciales chinas por primera vez al público en general como una actividad
física, tener un programa homogéneo de enseñanza que concedía certificados de finalización,
implantar uniformes, ofrecer instalaciones específicas dotadas de aseos y
duchas, aceptar a las mujeres en igualdad de condiciones, adoptar sistemas
occidentales de entrenamiento, implementar la práctica con el estudio teórico
de textos, prestar atención a la difusión de conocimientos a través de
libros, revistas e incluso películas, y
complementar la oferta de la asociación con otras actividades deportivas y
culturales.
Estas innovaciones podrán ser
identificadas más tarde en la conformación del Karate. Además tenemos una
referencia de una relación directa cuando en febrero de 1936 el maestro Chojun
Miyagi visitó Shanghai. Allí se había establecido el comerciante de té Seisho
Aniya que Miyagi conoció en Okinawa como alumno del maestro de Grulla Blanca Go
kenki. Entre otros lugares, gracias a Aniya, Miyagi pudo visitar la asociación
Jingwu. A pesar de que la asociación había perdido mucha influencia desde 1926
por problemas políticos y económicos, Miyagi conoció a su entonces director Zao
Liang Ho, y pudo ver demostraciones de formas (kata) de varios maestros. Según
Aniya,
Miyagi observó las amplias posiciones y las altas patadas de los estilos chinos
del norte, en movimientos amplios y veloces, y se percató del poco uso de las
herramientas de hojo undo. Seguro que le fueron muy inspiradores muchos
aspectos de la práctica en esta institución.
 |
| Seisho Aniya, Chojun Miyagi y Go Kenki |
En fin, un interesante libro para
la biblioteca de los aficionados a las artes marciales orientales en general.
Antonio Ávila
Tras la llamada Rebelión de los Boxers las artes marciales chinas se veían como algo caduco, lleno de supersticiones poco científicas y relacionado con sectas y facciones. Se preferían los nuevos deportes occidentales como actividad física y el moderno entrenamiento marcial prusiano.
Según refirió al maestro Morio Higaonna. “The History of Karate” Dragon Books, 1996, pp.76-78