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viernes, 20 de enero de 2017

NUESTRO KANGEIKO


¿Qué es un Kangeiko?

 Kangeiko significa “entrenamiento de invierno” y por tanto su principal característica es el frío, o como en el caso de los que ahora hacemos, que se celebra en esa estación.

Para nosotros es un entrenamiento especial, que constituye otra oportunidad para hacerlo con todos los compañeros de la IOGKF España, además de ser una ocasión para que practicantes de otros estilos conozcan el Goju Ryu de Okinawa, ya que al Kangeiko puede asistir cualquier practicante de Karate, sin importar cual sea su estilo o grado.

Orígenes

En todo Japón siempre ha sido costumbre que los practicantes de artes marciales se pusieran a prueba en la naturaleza bajo condiciones extremas de frío, calor, cansancio, agotamiento, etc, en una clara relación con determinadas prácticas de purificación (misogi) shintoistas y de búsqueda espiritual budistas.

El entrenamiento de Invierno como tal, fue instaurado en 1884 por el maestro Jigoro Kano, fundador del Judo, para el fortalecimiento del cuerpo y sobre todo del espíritu del judoka, y consiste en entrenar en el dojo a las horas más frías del día (de 4 a 7 de la mañana) durante alguno de los meses más fríos del año.

En Okinawa, por su clima tropical, un entrenamiento de invierno no tenía mucho sentido, casi como nos sucede a nosotros en Torremolinos, aunque sí se hacían bajo otras circunstancias adversas como calor extremo, en medio de un tifón, en el mar, etc.

Los comienzos de nuestro Kangeiko

2001, Jimena de la Frontera

Nuestra primera edición de Kangeiko fue en el 2001. Un reducido grupo de cinturones negros buscábamos una casa rural solitaria y allí, durante unos días, nos sometíamos a un intenso programa. Nos levantábamos de madrugada y nos sentábamos en zazen, realizábamos entrenamientos de Karate y Kobudo al aire libre, por la mañana, por la tarde y a veces por la noche. 



En ocasiones el frío era intenso, incluso llovía, y manos y pies sufrían especialmente. Cocinábamos nosotros mismos con alimentos sanos y frescos, y solo al terminar realizábamos el kanpai final con sake.


Tras unos años sin realizárlo, en el 2006, las clases en Arte y Deporte habían comenzado y el grupo de participantes empezó a ser mas numeroso, así que volvimos a celebrarlo en un nuevo formato. Ahora durante un fin de semana, de viernes por la tarde hasta el domingo tras el almuerzo, utilizábamos la red de Albergues Juveniles.

El Bosque, Cadiz, 2005
Fuimos alternando el albergue de Algeciras con el de El Bosque, uno de costa y otro de montaña, ambos en la provincia de Cádiz. El programa ocupaba las 24 horas sin apenas descanso. De madrugada meditación zazen y chikung, desayuno, Karate y Kobudo hasta el almuerzo, charla teórica, entrenamiento hasta la cena, luego nueva charla y a dormir. 
Algeciras, 2006













El Bosque, 2007

Algeciras, 2009. Sensei Luis Nunes
















En el año 2010  a consecuencia de la crisis, nos planteamos hacer el Kangeiko mas asequible para que todos nuestros alumnos, a quienes iba principalmente dirigido el Kangeiko, pudieran participar. Así que desde entonces lo realizamos en una amplia caseta del recinto ferial de Torremolinos, que nos cede el Ayuntamiento, eliminando así los gastos de desplazamiento y comida de los albergues. 

2010, primer Kangeiko de Torremolinos





El programa también es intenso, pero a diferencia de lo que hacíamos antes, no podemos estar las 24 horas totalmente concentrados en la actividad, aunque también en los Kangeiko actuales compartimos  muchos momentos de convivencia.


Conferencias
Visita al Jardín Japonés de Torremolinos
Por otro lado en los últimos años, hemos tenido la gran suerte de contar con la colaboración desinteresada del sensei Luis Nunes, y hemos triplicado el número de participantes, convirtiéndose en una ocasión mas de entrenar con compañeros de otros lugares así como con diferentes sensei, incluso de otras escuelas. Los ingresos son destinados casi exclusivamente a los gastos de organización y el resto queda como un fondo de la asociación, utilizado en ayuda a desplazamientos o compra de material de entrenamiento.

Torremolinos, 2014
El Kangeiko de este año se celebrará los días 18 y 19 de Febrero, en sesiones de mañana y tarde y estará supervisado, como ya es habitual, por el sensei Luis Nunes (8º dan e Instructor Jefe en España de la IOGKF) quién se encarga personalmente de las clases de Karate. Las actividades complementarias (charlas, meditación, shiatsu…) por el sensei Antonio Avila (5º dan Goju-ryu IOGKF y 3º dan Okinawa Kobudo), apoyado por los diferentes instructores que acudan.
Para ampliar información e inscribirse podéis dirigiros a: avilasan@hotmail.es

¡¡ OS ESPERAMOS A TODOS ¡!





miércoles, 11 de enero de 2017

EL "SILENCIO" DE SCORSESE

 Shusaku Endo (1923-1996)


El pasado día 6 se estrenó la película de Martin Scorsese “Silencio”, basada en una novela del mismo nombre (creo que aun no traducida al español) del escritor japonés Shusaku Endo.[i]

Cuando en 1966 se publica “Silencio” (“Chinmoku”) causa una gran impresión en Japón, pues por primera vez se relatan con toda su crudeza los acontecimientos relacionados con la persecución de los cristianos, pues es sabida la tendencia japonesa a dulcificar los mas escabrosos episodios de su historia. Endo, como cristiano católico, quiso reivindicar en su propio país el valor de aquel sufrimiento. “Silencio” fue merecedora del premio Tanizaki a la mejor novela del año. 

En 1989 Martin Scorsese leería la novela que serviría de inspiración a su película.

La película es una reflexión interior basada en la novelada experiencia del jesuita Giuseppe Chiara (el padre Sebastiao Rodrigues interpretado por Andrew Garfield en la película) que llegó a Japón el 27 de Junio de 1643 como miembro de un grupo de jesuitas cuya misión era contactar con el padre Cristovao Ferreira (interpretado por Liam Neeson) del que luego hablaremos, en una época en la que los religiosos y el Cristianismo había sido prácticamente eliminados de Japón tras diversas persecuciones y especialmente tras el edicto promulgado por el shogun Tokugawa Hidetada en 1605. Históricamente, al parecer, el grupo de jesuitas fue apresado al poco de llegar y el padre Chiara terminaría sus días en una miserable celda tras haber sido obligado a apostatar.


Asalto al castillo de Hara en 1638. Rebelión Shimabara.

La acción se desarrolla, como hemos dicho, cuando de manera oficial se había erradicado casi por completo la práctica del Cristianismo en Japón. El principal hecho que precipitó esta situación fue la rebelión de Shimabara en 1637 (Shimabara es una península, y ciudad, al este de Nagasaki), causada fundamentalmente por las hambrunas y mala situación de los campesinos, sometidos además a impuestos y persecuciones por su condición de cristianos. A la rebelión se unieron muchos ronin, guerreros desocupados y sin señor, pero fue aplastada de manera cruel, aprovechando la condición de cristianos de los rebeldes como propaganda de su peligrosidad para el mantenimiento de la paz. Como dato anecdótico, el célebre samurai Miyamoto Mushashi participó en este episodio entre las filas del ejército del shogun Tokugawa Iemitsu. Este shogun sería el que decretara en 1639 de forma efectiva la expulsión de los extranjeros y el aislamiento de Japón (Sakoku “nación cerrada”), lo que imposibilitó aún más la llegada de religiosos.
Cruz de bronce desenterrada en Shimabara
Pero, los hechos históricos solo son, en la película de Scorsese, el escenario que condiciona a los personajes a través de crueles circunstancias, y que les llevan a cuestionar sus mas profundas creencias, a solas con las mas elementales referencias: la Naturaleza y el Uno mismo. No hay banda sonora, solo el “sonido” de la Naturaleza y de los propios pensamientos, lo que hace que el “silencio” de Dios antes el sufrimiento propio y ajeno se haga mas evidente.


S. Fco. Javier predicando en Kagoshima

Casi un siglo antes del episodio en que la película se basa, el 15 de Agosto de 1549 tres jesuitas españoles llegaron a Kagoshima con la intención de predicar el Cristianismo por primera vez en Japón: Cosme de Torres, Juan Fernández y el que después fuese canonizado como San Francisco Javier. Este fue el comienzo de una gran obra que llegó a incluir, mas de 400.000 cristianos (hacia el 1603) , iglesias, colegios, hospitales y seminarios, en Kyoto, Osaka, Yamaguchi y muchos lugares de la isla de Kyushu, cierto es que aprovechando el interés de muchos nobles por beneficiarse del comercio con portugueses y españoles, pero también a la habilidad de los jesuitas para integrar las nuevas creencias a la cultura local.

En este sentido es de destacar a la figura del jesuita español nacido en Nápoles, Alessandro Valignano (1539-1606), quién llegó a la conclusión de que la expansión de la iglesia japonesa debía pasar por una excepcional adaptación cultural (su llamado “adaptacionismo”), que no solo incluía nativos en su estructura, sino también modificaciones en el culto. Así por ejemplo, predominó la imagen de la Virgen María sobre la de Cristo crucificado (en Japón no era una imagen de buen gusto y además se identificaba con los criminales crucificados) o se sustituyó el pan y el vino, por el arroz y el sake. Algunos padres adoptaron incluso vestimentas budistas y en ocasiones también su sistema de jerarquía y relaciones maestro-discípulo típicas del Zen, además de afanarse, al contrario que otras órdenes religiosas que luego llegaron, por aprender de inmediato el idioma, base para la comprensión de su cultura. Para ello se confeccionaron diccionarios y se tradujeron vidas de santos al japonés.


En 1582 Valignano envío a cuatro japoneses a Roma (pasando por Portugal y España) para ser formados como sacerdotes, la llamada misión Tenshô, convirtiéndose en los primeros padres jesuitas japoneses 

Desde la fundación de la Compañía de Jesús (1540) sus miembros fueron intelectuales con una gran formación. Al llegar a Japón se encontraron con una sociedad culta y con una “religión” o “religiones” asentadas, por lo que era posible a través de la discusión racional convencer de la “inevitable” conclusión de que Dios existía, y que ese dios era el suyo. El primer escollo para esta discusión fue la traducción de conceptos, desde el más básico, como el de Dios, que se identificó con Dainichi, el Buda Cósmico, lo que daría lugar a muchas confusiones y malas interpretaciones, aún más en el pueblo inculto. En este ámbito ya estaban establecidos desde el siglo XII algunos conceptos como la Tierra Pura (versión del Paraíso) al que se accedía con la recitación del Namu Amida Butsu (en japonés: “Adoro al Buda Amida”), o como desde el origen del pueblo japonés, el de la resurrección por analogía con la salida diaria del Sol (o de la diosa Amaterasu Okami). Las creencias cristianas calaron en la sociedad japonesa desde la alta sociedad samurai, por el culto discurso jesuita acompañado por las ventajas que estos suponían a nivel comercial y de adquisición de conocimientos útiles. La conversión de los señores traía aparejada la de los siervos, y estos, atrapados en las duras condiciones de vida que imponía su inamovible estatus social, vieron un nuevo asidero de esperanza al menos en una vida futura.


Crucifijo oculto en la tsuba de una katana 


La Virgen María era conocida como nandogami o la madre en la alacena ya que la imagen la colocaban en las alacenas del hogar. Era representada a la manera de la diosa Kannon.

En la película de Scorsese solo queda esta religiosidad de los aldeanos, la de los llamados kakure kirishitan (cristianos ocultos), que adoraban y celebraban de forma secreta, y adaptaron sus imágenes y cantos para que fuesen similares a los budistas, escondiendo los signos mas evidentes de su fe[i]. A falta de sacerdotes, dirigentes laicos dirigían a los grupos y bautizaban. Las enseñanzas de la Biblia se transmitían oralmente en forma de historias, debido a que las versiones impresas eran confiscadas por las autoridades. Finalmente sus creencias se mezclaban con las del budismo, el shintoísmo y el más básico animismo.


Estas imágenes (fumie) talladas o pintadas, a veces eran verdaderas obras de arte

Desde la persecución de los cristianos en Nagasaki en 1629, se venía empleando la ceremonia del e-fumi, consistente en pisar imágenes de Cristo, la Virgen María u otros santos, como demostración de que no se era cristiano. Cada Año Nuevo japonés la ceremonia se repetía entre los sospechosos de mantener la creencia cristiana. En la película somos espectadores de esta ceremonia muchas veces, y vemos que mientras para las autoridades japonesas no es mas que un mero trámite, aunque de no cumplirse podía significar la muerte, para el padre Sebastiao sin embargo su significado va cambiando, pues de considerarla una prueba que reafirma la fe inquebrantable, después llega a aconsejar e incluso implorar a los fieles que pisen la imagen para salvar sus vidas. En él mismo, pasa a ser de la prueba de su apostasía a una prueba del amor y del perdón de Jesucristo.



El hecho que desencadena la acción de la película, es la búsqueda del padre Cristovao Ferreira, que apostató en el año 1633 tras sufrir la tortura del ana-tsuruchi o mas conocida como “la fosa”, en la que la víctima era colgada sobre una fosa, y se le hacían cortes para que muriese lentamente por desangramiento. El portugués padre Ferreira no era un jesuita cualquiera: En el año1596 ingresa en la Compañía de Jesús y en 1609, con 19 años llega a Japón. Poseía extensos estudios de Teología, Filosofía y Humanidades y de hecho al final de su vida escribió obras en japonés sobre temas científicos (Astronomía y Medicina), llegando a incluir su nombre en la historia de la medicina japonesa. Bajo la persecución Tokugawa, residió en diversas ciudades, con diferentes cargos, llegando a ser la máxima autoridad de los jesuitas en aquellas tierras. Por ello su apostasía tuvo una gran repercusión en Europa. Tras ella las autoridades japonesas lo trasladaron a Nagasaki, donde tomo el nombre de Sawano Chuan, fue casado con una viuda y se hizo budista zen. Además de escribir sobre temas científicos, fue obligado a confeccionar una obra que denunciara las supuestas mentiras del Cristianismo ("El Engaño Revelado", que no fue publicada hasta el siglo XIX) y a participar en los juicios a otros jesuitas, estando presente en el acto del fumie. Para una persona de su formación, con gran dominio del idioma japonés, no fue difícil utilizar los conceptos del Budismo Zen, para expresar al modo de una “filosofía natural”, sus creencias mas íntimas. Murió en Nagasaki en 1650.

La película centrada el padre Sebastiao como personaje principal, nos lleva a reflexionar sobre la naturaleza humana, sobre el verdadero Yo, sobre las motivaciones que nos llevan a la acción, sobre la conexión con todo y con todos los que nos rodean, y las consecuencias de nuestros actos y actitudes ante la vida sobre todos ellos. Una película sin duda inspiradora.

Antonio Avila

[i]Endo fue un renombrado autor en su país y entre sus obras podemos destacar “El Samurai” otra novela histórica, que en esta ocasión trata sobre la misión Keicho que en el siglo XVII llegaría hasta Roma y dejaría una gran huella en la localidad sevillana de Coria del Río.

[i] En el año 2014, el Primer Ministro de Japón, Shinzō Abe, se en un encuentro con el Papa Francisco, y como regalo le dio un espejo igual a los usados por los cristianos clandestinos del siglo XVII. El espejo en cuestión al reflejar la luz del Sol hace aparecer una imagen de Jesús.

jueves, 5 de enero de 2017

KAGAMI BIRAKI


El Kagami Biraki es una ceremonia festiva realizada cada año para celebrar el reinicio de los entrenamientos tras las fiestas de Navidad y Año Nuevo.


         Es una fiesta de gratitud, respeto y amistad, donde se refuerzan tanto los lazos existentes entre el maestro (sensei) y los dicípulos (deshi), como los de los componentes del grupo entre sí. 


Es la ocasión de expresar agradecimiento a los maestros fundadores, a los maestros actuales, al sensei y senpais del dojo y a los alumnos.

         Todo los cinturones negros (yudansha) ofrecen su kata especial (tokuigata) o una pequeña exhibición.

Andrés. Shisochin
Fran. Sanseru

Sergio. Sanseru.

Lucas. Seiyunchin
Carlos y Ana. Kururunfa.

Antonio. Chou no Kun

Terminada la parte mas formal de la ceremonia es el momento de las fotos de juegos y bromas.

El peso de los alumnos


Dani y Andrés

Carlos, Baldomero y Sergio

Fran y Ana

Finalmente se comparten las viandas que cada uno tenga a bien aportar y hacemos  el tradicional brindis por el nuevo año.



Ahora, ¡A practicar! Ganbatte!!

martes, 3 de enero de 2017

INICIANDO EL 2017


Una vez mas, el Sol Naciente nos acompaña en una modesta ceremonia dedicada a la limpieza interior (misogi). Constituye un acto de compromiso con nuestra práctica, con nuestro Camino, que confirma la determinación de seguir a pesar de los fallos cometidos.

Playa de los Alamos (Torremolinos), 2 de Enero de 2017
Meditando en espera de un nuevo amanecer, a solas con nuestro yo mas íntimo, repasamos el año que ya se ha ido, sin juzgar, pero reafirmando nuestra intención de mejorar. 


Nos diluimos en el entorno del que somos parte. El ritmo de la respiración se confunde con el de las pequeñas olas del mar, la mente apacigua su torrente de pensamientos y se aclara lentamente, como el efecto de la luz del Sol penetrando las nubes que vemos frente a nosotros.


108 golpes reactivan el cuerpo, y la mente expulsa a través de él aquello que nos frena en nuestro progreso: impuestas auto-limitaciones, debilidades, pasiones, pereza…  En la energía de cada golpe se proyecta hacia el infinito horizonte cada una de estas trabas.


Nos sumergimos en el mar y las frías aguas nos dan una sensación de limpieza, de recomenzar desde cero. Iniciamos el kata Sanchin, y desde nuestro centro (hara) sentimos una nueva energía que recorriendo nuestro cuerpo nos conforta en el frío entorno.


Limpios y renovados salimos al exterior, y en la orilla, el kata Tensho nos devuelve las sensaciones de nuestras primeras respiraciones conscientes, del placer de respirar. El cuerpo estimulado, la respiración amplia, la mente en el momento presente.


Terminamos con un profundo y humilde saludo de agradecimiento ante la majestuosa Naturaleza que se va desplegando ante nosotros.

Una foto de grupo nos recordará esta experiencia a la vez individual y compartida.


Y como es ya tradicional, participantes y acompañantes (algunos, seguro que con la intención de participar en año próximo) compartimos un animado desayuno.

Antonio Avila
Nuestro agradecimiento a Andrés, y sobre todo a Lore, por las magníficas fotos

miércoles, 14 de diciembre de 2016

MISOGI 2017


MISOGI DE AÑO NUEVO

LUNES 2 DE ENERO DE 2017, PLAYA DE LOS ALAMOS
(HORA 8:00 de la mañana)



La Vía espiritual del Karate (Karate-dô) necesita que de vez en cuando realicemos un gesto de compromiso con ella. Alinearse con las fuerzas de la Naturaleza y buscar en ella nuestro Ser original; una mente clara y libre de nuestro falso ego. Sin este tipo de experiencias la sola comprensión intelectual será inútil.

El MISOGI es una gran oportunidad, que aconsejo a todos los que podáis asistir, a cualquier practicante interesado de cualquier escuela. Todos sois bienvenidos.  Es una experiencia que nos hace pensar en nuestra renovación, en “poner de nuevo las cosas en orden” y en reflexionar sobre nuestras intenciones y objetivos para el año que comienza.

         El término Misogi, traducido de forma amplia como “purificación”, es un acto de voluntad destinado a renovar nuestros votos de alcanzar nuestra mejora corporal, mental y espiritual. Deshacernos de las ataduras mentales que crean en nosotros los deseos y las emociones incontroladas o negativas como el miedo, la ira, la pereza, la envidia, el orgullo, la ambición, el egoísmo…

         Desde hace algunos años, realizamos esta ceremonia de Misogi que consta de tres elementos:

·         La limpieza exterior simbolizada en nuestro karategi y obi (cinturón) blanco y en el acto de sumergirnos en el agua.
·         La limpieza interior a través de la respiración profunda en meditación y de la potente respiración de Sanchin kata.
·         La limpieza espiritual en la búsqueda meditativa de una mente renovada y limpia, en simbiosis con el ciclo del nacimiento del Sol, apartada de las malicias del Ego, desechando las pasiones que de él surgen, las 108 pasiones, expulsadas en el acto de realizar 108 tsuki.

Y se desarrolla de la siguiente manera:

Zazen. Misogí, 2016
A las 8:00 nos reuniremos en la playa de los Alamos (bajando desde la gasolinera de los Alamos, la playa que nos encontramos justo al frente). Tras los preceptivos saludos de Año Nuevo, procuraremos mantener una actitud concentrada. Fotos y anécdotas quedarán para más tarde.

Acudiremos con karategi y cinturón blanco.



A las 8:15 comenzaremos con una meditación en dirección este, hacia la salida del Sol, lo que ocurrirá a las 8:30.


En ese momento saludaremos y realizaremos una serie de 108 golpes (hyaku hachi tsuki), representando al espíritu de lucha de quién busca el Camino () y en relación a las 108 campanadas de Año Nuevo que se realizan en los templos budistas de Japón con el fin de eliminar simbólicamente los 108 bonno o malas pasiones que atenazan al hombre. En nuestra escuela de Goju Ryu, el kata mas elevado es Suparinpei, que significa 108, número que además de lo dicho, tiene un significado en relación a su obtención. A 108 se llega multiplicando el número 36 (Sanseru, otro de nuestros kata) o el 18 (kata Sepai).

Sanchin Kata. "Tres Batallas" (Cuerpo, Mente, Espíritu). Misogi, 2016
Tras esta serie de golpes que realizaremos de manera concentrada en su significado, sin ningún temor ni duda, nos sumergiremos en el agua y allí realizaremos el kata respiratorio Sanchin, con la intensidad suficiente como para hacer surgir nuestra energía interior (ki) hacia el exterior.

     El entrar en el agua es optativo pero debe ser una decisión tomada de antemano. Si decidís entrar debéis hacerlo a toda costa. Sin decidís no hacerlo, sin perturbación ni culpa, realizaréis el kata en la orilla.
Tensho kata. Misogi, 2016

Finalizado el kata Sanchin en el mar, realizaremos el kata Tensho en la orilla. Una vez mas buscaremos en nuestro interior el Ki vital, la llama interna que desde el hara (vientre) inundará nuestro ser.

     Finalmente un respetuoso, profundo, sincero y humilde saludo, dará por concluido el ceremonial. Ahora será el momento de las fotos de grupo.

Reconfortante desayuno en grupo tras el Misogi 2016


     Os esperamos a todos

Antonio Avila



Cena de Navidad de la AMGK


Un año más nuestra última celebración del año: la tradicional cena de Navidad.
Muchas gracias a todos por asistir y por un excelente año, porque en él hemos estado en infinidad de horas de práctica, hemos asistido y organizado cursos, hemos preparado exámenes de dan y kyu, hemos impartido y acudido a conferencias, hemos viajado a Murcia, Barcelona, Cazorla, Sierra Nevada y Sevilla (alguna a Okinawa), hemos organizado fiestas y barbacoas ( incluso indias y argentinas), hemos hecho senderismo por el Caminito del Rey, hemos bajado el Guadalquivir en rafting, hemos visitado hospitales, y en resumen hemos compartido penas y alegrías. Lo hemos hecho juntos y eso es lo importante.

Gracias a todos por colaborar en que todo esto sea posible y en conseguir tan excelente grupo.

El año que viene, MAS

lunes, 5 de diciembre de 2016

Bun-Bu o la Pluma y la Espada

Visita al Museo de la Prefectura de Okinawa, 2008

“Bun-Bu Ryo-dô, la doble Vía, ambas necesarias, como lo masculino y lo femenino, como las dos alas de un pájaro”.
Taisen Deshimaru

Zen y Artes Marciales

Cuando hablamos del Karate-dô unos dicen que lo entrenan, otros que lo practican y los menos, que lo estudian. Ya se que muchas veces es simplemente una forma de hablar, pero cada expresión indica el nivel de profundidad de nuestra práctica.

            Entrenar solo implica acudir al dôjô en las horas concertadas y “hacer” Karate en esos periodos desconectándose de él el resto del tiempo. El número de horas y sesiones puede incrementarse e incluso llegar a un gran nivel físico e incluso técnico, pero todo esto es efímero y tarde o temprano se irá disolviendo mas rápido aún que se adquirió.

            “Practicar” es un paso mas allá. Es llevar las enseñanzas del dôjô a la vida cotidiana. No solo las habilidades físicas en cuanto a movilidad, resistencia, fuerza, etc, o las habilidades técnicas, en nuestra forma de movernos, nuestra postura y en última instancia en la autodefensa, sino también los valores que se desprenden de su filosofía, como la humildad, el respeto, la cortesía…, valores que se han diluido en la sociedad actual bajo los lemas de la informalidad o la espontaneidad personal, superponiendo la individualidad (ego) sobre el comportamiento correcto y el respeto por los demás.
           
            “Estudiar” el Karate-dô incluye todo lo anteriormente dicho, pero además completa nuestra formación como personas librepensadoras.

            Este estudio tiene varios niveles:

            Como sistema de autodefensa desarrollado en Okinawa, el Karate-dô para su comprensión, desde nuestro punto de vista occidental, necesita del conocimiento de la historia y de la cultura de la isla, por lo que un primer nivel de estudio debería estar dedicado a conocer lo que practicamos, a nivel técnico tomando notas y asimilándolas a través del entrenamiento, leyendo escritos de maestros, etc, pero también adquiriendo conocimientos sobre otras escuelas y maestros, sobre la cultura okinawense incluida su lengua. Esto pronto nos llevará a interesarnos por China y Japón y multitud de aspectos de sus respectivas culturas. Para un practicante okinawense/japonés este primer nivel de estudio le supondrá mucho menos esfuerzo que a nosotros por razones obvias.

El maestro Chojun Miyagi (extremo derecho) con el maestro de Shodo Tadashi
 Yamashiro (extremo izquierdo) en la puerta del templo Gakokuji en los años 30.

           Pero no solo en el caso del Karate sino en toda la historia de la tradición marcial oriental, vemos muchos ejemplos de maestros que destacaron en las Artes, la Filosofía o la Ciencia, o que al menos poseían una gran cultura o se dedicaban a algún arte tradicional en concreto. El maestro Chojun Miyagi, hablaba a sus alumnos de todo tipo de temas: Medicina, Filosofía, Religión, Arte, etc. Sus amigos eran renombrados calígrafos, maestros budistas, científicos, escritores, etc. No se trata de estudiar una carrera, sino de nuestra formación cultural, de abrir nuestras mentes, de saber el porqué de las cosas, de apreciar el Arte, de saber donde estamos en el Mundo y que lugar ocupamos en la Naturaleza.

            Cualquier actividad practicada de manera seria pide de esta formación adicional. Desde tocar el piano hasta preparar un té necesita de conocimientos complementarios. El Karate-dô, como camino de perfeccionamiento, trata de todos los aspectos de nuestra personalidad por lo que la formación afecta no solo a nuestro cuerpo, sino también a nuestra mente y a nuestro carácter.

            Es triste comprobar que supuestos guías en el Karate-dô no sepan los orígenes de su escuela o donde está Okinawa, a veces ni leer o escribir correctamente (a pesar de sus títulos académicos). Nuestra cultura y nuestra educación, adquirida también a través del estudio del Karate-dô, evita que nos convirtamos en personas violentas, sin modales o desconsideradas con los demás.

            En la llamada “Paz Tokugawa” cuando la clase samurai se dedicaba principalmente a tareas alejadas de la guerra, se acuñó el lema Bun-Bu Ryo-Dô (文武両道), la “doble vía de la cultura y el arte marcial”, pues un samurai ocioso y sin educación podría convertirse en una persona violenta, de malos modos y dudosa moral. Es por ello que en esta época es cuando experimentan un gran desarrollo la practica de artes como la pintura, la caligrafía, la cerámica, la ceremonia del té, el arreglo floral, la poesía, etc.

Samurai ejerciendo como médico, hacia 1870

Este lema del Bun-Bu Ryo-Dô nos recuerda otro, esta vez del siglo XIX occidental, que rezaba: “La pluma es mas poderosa que la espada” dando a entender que en los “nuevos” tiempos que corrían un buen escrito era mas efectivo que una estocada, o trasponiendo los términos, que la cultura y la ciencia eran mas poderosos que la guerra. Y así debiera ser si no fuera porque la cultura brilla por su ausencia y la guerra la sabemos hacer todos. Desgraciadamente a nivel de nuestra práctica del Karate o de cualquier otro sistema, aún hoy sucede lo mismo, y se valora mas a quien nos hace conseguir efímeros triunfos, o embrutecernos mas, que a quién nos transmite valores y conocimientos que nos mejoren como personas.
            La combinación de los dos primeros kanji del lema antes citado, Bun-Bu (y,[1]) se ha utilizado en Japón, en el ámbito de los estamentos relacionados con las armas,  al menos desde el siglo VII, refiriéndose a que la persona debía formarse tanto en su educación como en los asuntos militares. Considerados como los dos aspectos necesarios para conseguir un alto nivel marcial y a la vez ser una persona respetable, es por lo que los hemos elegido como lema para el año que comienza.

Antonio Avila


[1]El primer kanji, significa literalmente carta o escrito y forma parte de otros conceptos como “artes y ciencia” (文事) y  representa el dominio de la educación general y los estudios culturales. El segundo kanji, significa militar. En este término武事o武芸significa asuntos militares o las artes marciales. La mejor traducción de Bun-Bu (文武) que significa literalmente “Cultura y Guerra”, podría ser “erudición y marcialidad”.