Páginas

miércoles, 26 de agosto de 2020

BODHIDHARMA: EL ENCUENTRO CON HUIKE (Shen Guang)


Tras su entrevista con el emperador Wudi, Bodhidharma se traslada cerca de la ciudad de Pingcheng (hoy Datong) antigua capital de la dinastía Wei del Norte y luego viaja a  Loyang (洛阳) a orillas del río Lo, capital de la dinastía desde el 494. Loyang era un activo centro de erudición budista. Allí probablemente se alojara en el templo Yungming que albergaba monjes extranjeros. En la ciudad se hizo impopular al afirmar que las escrituras budistas eran sólo una herramienta para alcanzar la iluminación y no debían estudiarse indefinidamente por sí mismas. Odiado, maltratado y calumniado en Luoyang, se vio obligado a vivir pidiendo comida.

En el 439, el emperador  Xiaowen (471-499) unificó el norte de China bajo la dominación de la dinastía Wei del Norte. En el 534 rebeliones de militares dividen el imperio en Wei Oriental (534-550) y Wei Occidental (535-557).  

Pensamiento de Huike por Shi Ke Dinastía Song   (siglo X)

A consecuencia de los continuos ataques a la ciudad de Loyang, Shen Guang神光   (que nombraremos como Huike  o Hui-k’o, nombre que le puso Bodhidharma cuando lo aceptó como discípulo y que quiere decir “quien es capaz de la sabiduría” Taisho Eka en jap.) que era un ex-militar que se había metido a monje, en parte para huir de represalias y en parte para purgar sus actos, decide refugiarse en Ye, la capital de Wei Oriental, debido a que los gobernantes eran budistas y acogieron a todos los monjes que huían del conflicto. Quizás fuera en esta ciudad donde se encontrara con Bodhidharma, de quién sería más adelante su sucesor. T’an Lin, erudito budista que traducía y prologaba sutras, los cita a ambos en el prefacio de la “Meditación de los cuatro actos”.
Huike
Se cuenta que Huike estaba predicando cuando Bodhidharma, se paró a escucharle asintiendo y negando con la cabeza. Hasta que le preguntó que le había parecido el sermón. “La esencia del Dharma no se puede poner en palabras” - Le dice entre otras cosas, y Huike se siente tan tocado en su ego que con el rosario en el puño le rompe dos dientes. Bodhidharma sonrió y se marchó apaciblemente.

AMGK 







domingo, 23 de agosto de 2020

BODHIDHARMA EN CHINA: EL DIALOGO CON EL EMPERADOR WU-DI


En una entrada anterior dejamos la historia de Bodhidharma a punto de iniciar el viaje a China.

Cerrada la ruta comercial por las invasiones de los hunos, Bodhidharma se embarca en el puerto de Mahabalipuram, recorriendo el sur de la India y la península maláyica; tarda unos tres años en llegar al puerto de Nanhai, en el sur de China, dándose diversas fechas para su llegada entre el 464 y el 521.

Cuando desembarcó en la ciudad del puerto de Cantón, fue recibido por un gran número de personas que deseaban oír hablar a este monje tan famoso pero, en lugar de hablar, Bodhidharma se sentó y empezó a meditar por varias horas y cuando terminó se levantó y se fue sin decir una palabra.




Bodhidharma predicó la naturaleza de su misión expresada en los siguientes términos: «Una transmisión especial fuera de las escrituras, con ninguna dependencia de las palabras o de las letras, dirigiéndose directamente hacia el alma del hombre, contemplar su propia naturaleza y realizar el estado de buda».

Sus acciones tuvieron un gran efecto en la audiencia; algunos rieron, otros lloraron, hubo gente que se molestó y algunos movieron la cabeza como signo de entendimiento pero todo el mundo, de una manera u otra, reaccionó. Su fama hizo que fuese requerido a la capital, Chienkang (ahora Nanking) por el Emperador Wu Di 武帝(nombre póstumo de Xiao Yan (464-549 d.C) iniciador de la dinastía Liang ().


Emperador Wu Di
           El Emperador Wu Di tenía un profundo respeto por las letras y los letrados. Honró primero a Confucio levantándole un templo en Nankíng, su capital. Luego se convirtió al budismo y terminó su vida ordenándose monje.

         Posteriormente, en la dinastía Tang (618-907) se describiría así su encuentro:
El emperador preguntó a Bodhidharma:

– Desde que ascendí al trono, he promovido la construcción de templos, la transcripción de sutras y la ordenación de monjes. ¿Qué mérito he obtenido?
– ¡Ningún mérito  en absoluto!
¿Porqué ningún mérito?
Todas estas cosas no son mas que motivos impuros para obtener mérito; a lo sumo hacen madurar el magro fruto de un renacimiento humano o como deva (deidad). Son como sombras que siguen a las formas, que carecen de realidad propia.
El emperador dijo: Entonces ¿de que clase es el verdadero mérito?
Contestó: Es el conocimiento puro, maravilloso y perfecto. Su esencia es vacuidad. No se puede ganar un mérito así a través de medios mundanos.
Entonces el emperador preguntó: ¿Cuál es el primer principio de la verdad sagrada?
El maestro replicó: Vasta vacuidad, nada sagrada. (kakunen musho)  
El emperador dijo: ¿Quién está frente a mí?
El maestro replicó: No lo sé.



Todos los actos generosos con un sentido del “yo” lo enredarían cada vez más en el Samsara. Bodhidharma habla de la vacuidad no como un concepto sino como una experiencia. Los budistas estaban en China demasiado ocupados debatiendo sobre las escrituras y sobre conceptos como la Cuatro Nobles Verdades. Pero la práctica del Chan lleva a la realización de que todas las cosas están desprovistas de esencia, de un yo independiente. Para el monje venido de la India, esto no era una cuestión a la que se pudiera llegar mediante la comprensión racional, mediante conceptos o palabras, sino mediante la experiencia propia de la meditación. El emperador estaba lleno de estos conceptos que enturbiaban su mente y lo distraían de la propia experiencia.

No hay nada a lo que aferrarse como sagrado, y eso es lo que hace que todo sea sagrado. Esto se debe a que el apego está en la raíz de la misma impiedad. La ruptura de todo condicionamiento mental, de todo prejuicio, eran necesarios para alcanzar el Budhado. Las acciones buenas hechas por alguien son meritorias siempre y cuando sean hechas sin espíritu de provecho propio, la idea de Mushotoku era en esos años todavía desconocida aunque estaba contenida en los sutras que se recitaban en los templos y la corte. Esto muestra claramente que la experiencia de la consciencia profunda no puede ser alcanzada desde el intelecto.

 Indudablemente estas nuevas ideas fueron revolucionarias en la China antigua y al principio no fueron recibidas con agrado.

Finalmente, su respuesta ante la última pregunta del emperador es la respuesta del que se ha vaciado a sí mismo de conceptos e ideas. Por lo tanto, Bodhidharma no puede responder a esa pregunta. El sabe quién es, sin embargo su forma y pensamiento van y vienen, nada permanece como el verdadero Bodhidharma, no hay nada que señalar y decir: “esto es Bodhidharma”.

El emperador quedó muy desilusionado con la visita de Bodhidharma, de quien esperaba grandes alabanzas por su patronazgo del budismo, y despidió al monje. No supo entender que, para Bodhidharma, la realización de actos de naturaleza transitoria movido por el deseo de adquirir mérito y popularidad no eran algo digno de mención, y que el verdadero mérito residía en la búsqueda de la iluminación y del verdadero entendimiento a través de la meditación.

Se dice que, después de haber despachado a Bodhidharma, el emperador Wudi se arrepintió y lloró amargamente.
         También que cuando se enteró de su muerte, hizo la siguiente inscripción:
“¡Pobre de mí! Lo vi sin verlo;
Lo conocí sin conocerlo;
Lo encontré sin encontrarlo;
¡Ahora me arrepiento profundamente!


 
Bodhidharma sobre el río. Kawanabe Kyōsai 河鍋暁斎 (1831–1889)
             Este incidente con el emperador hace que por prudencia cruce el Yangtzé para ir hacia el norte. Para ello dice una leyenda, de cuya primera referencia tenemos en el 1108 extendiéndose en el siglo XIII, que lo hizo sobre una caña o un junco. Además de la referencia de “cruzar a la otra orilla” está en relación al dicho de que muchos recorren la orilla, pero pocos cruzan el río. El hacerlo sobre una simple caña, puede simbolizar varias cosas. Además de ser una proeza milagrosa de quien navega sobre una caña dominando la atención plena y controlando los vientos interiores, también se interpreta como una navegación suave sobre las aguas del Samsara. En Japón, Daruma (en una representación de Bodhidharma) era un protector contra enfermedades epidémicas, y el acto de poder hacer esto le daba categoría de deidad. A su vez, las deidades epidémicas estaban relacionadas con el agua.

AMGK

sábado, 22 de agosto de 2020

BODHIDHARMA





En determinadas historias del Karate, los autores remontan los orígenes al monasterio Shaolin y a la figura de Bodhidharma. Sin embargo muchos son los avatares que sucedieron en doce siglos como para trazar una línea que conecte la llegada de Bodhidharma a Shaolin con los inicios de lo que ya podríamos nombrar Karate.

         Puede ser interesante conocer algunos datos para sacar nuestras propias conclusiones.

         La figura de Bodhidharma por estar relacionada tanto con las artes marciales como con el budismo Chan (Zen en Japón) es conocido por diferente nombres en diferentes idiomas.

En sánscrito Bodhidharma (बोधिधर्म), significa “enseñanza del que ha despertado”

En chino, Dharmo, como abreviación de su nombre sánscrito, Damó o Tamo como adaptaciones fonéticas y también Pútídámó (菩提 達磨)

En japonés, Daruma (達磨), Bodaidaruma (菩提 達磨) o Daruma Daishi (Taishi) (達磨 大師)

         Las fuentes por las que se conoce a Bodhidharma resultan muy controvertidas históricamente hablando. Algunos eruditos aún hoy ponen en duda su existencia debido a la escasa información con que se cuenta.
        
Cuando a un personaje religioso entroncado en un personaje histórico o plausiblemente histórico se le atribuyen leyendas y se populariza, pasando a formar parte de la religión común, se populariza la versión mítico-legendaria del personaje y su biografía suele quedar en un segundo lugar.

La popularización del personaje se puede ver desde al menos, dos perspectivas: la histórico-religiosa y la legendaria-mítica cada una con sus elementos e iconografías asociadas diferenciadas

Si se atiende a los primeros textos, existen tres obras que sirven de referencia para calibrar lo que fue histórico del personaje y la problemática de la investigación:

Registro de los templos de Luoyang, escrito por Yang Xuanzhi en el año 547 d. c. es una catalogación de templos consistente en descripciones visuales de los templos de Luoyang. En esta obra se describe a un monje llamado Bodhidharma que decía tener 150 años y Yang Xuanzhi le sitúa reverenciando devotamente a Buda y elogiando la belleza del templo. En un principio, se puede considerar que, al no tener ninguna motivación ulterior respecto al personaje para situarle en el escenario, debería contar con credibilidad.

Biografías posteriores de monjes eminentes (hasta el año 645), escrito por Tao-Hsuan en el entre el 645-65. Es un registro antiguo del budismo chan que relata que Bodhidharma habría llegado a China bajo la dinastía Wey antes del año 478. La relevancia del dato estriba en que, de haber sido así, habría sido plausible el encuentro con el emperador en que se apoyó doctrinalmente el budismo chan primitivo. Sobre la posibilidad de que este encuentro fuera un hecho histórico. También dice que las enseñanzas de Bodhidharma fueron  escritas, y parece que hay acuerdo entre los entendidos que Las dos entradas y las cuatro actas fueron una de ellas.

El “Prefacio” a Las dos entradas y las cuatro actas (o Meditación de los Cuatro Actos), escrito por el discípulo de Bodhidharma T’an-lin entre los años 525-43, dice que Bodhidharma llegó del sur de la India y que a su llegada a China encontró dos valiosos discípulos, Huike y Tao-yu. También dice que enseñó “contemplación de la pared” y las cuatro prácticas descritas en el libro.

También,

 Los anales de la transmisión de la lámpara, de Tao-yuan, escrita hacia el 1002.

Algunas coincidencias sobre el personaje en esos textos de diversa motivación hacen pensar que es creíble y plausible hablar de un Bodhidharma histórico, pese a que las fuentes por sí solas no permiten confirmar los hechos sin entrar en conjeturas por la falta de datos históricos fiables. A pesar de ello, se cuenta con restos arqueológicos que refuerzan la idea de que en tiempos cercanos ya existía un culto a Bodhidharma; si estos restos por sí solos, incluso, con las referencias cruzadas de los diversos textos, no prueban la su existencia, sí que prueban el culto al personaje en los tiempos de los que datan los materiales.

         Su biografía suele mezclar elementos míticos con hechos históricos y muchos de sus pasajes tienen varias versiones.


Templo de Kanchi

Bodhidharma nació alrededor del año 440 en la ciudad de Kanchi, (actual  Kanchipuram, cerca de Madrás, actual Chennai) capital del reino Palhava (sur de la India 275 a 897), donde nacieron muchos maestros budistas eminentes.

Cuevas de Mahabalipuram
En las tallas de los templos de las cuevas de Mahabalipuram, en la India (de hace 1300 años) aparece la figura de un monje sobre un templo a quien identifican con Bodhidharma lo que para algunos probarían que habría partido del reino de Palhava.

Era el tercer hijo del rey Simhavarman II y brahmán por nacimiento. Su padre muy interesado en las enseñanzas budistas, lo educa en ellas desde joven  junto a sus hermanos.


Recibió instrucción de Prajnatara (o Prajnottara), quién fue el vigésimo-séptimo patriarca del Budismo indio, y que enseñaba la “Entrada Instantánea” al camino. El maestro comenzaba a preparar al discípulo a través de muchos modos de entrenamiento, y cuando estaba listo a través de instrucciones individualizadas alcanzaba la visión de la naturaleza no nacida y vacía de todo. Este linaje comenzó cuando el Buda mostró una flor de loto en la asamblea de discípulos y solo Mahakashyapa se dio cuenta del significado detrás de esta indicación simbólica y una sonrisa se dibujó en su rostro. El Buda reconoció entonces su realización.

Algunas historias cuentan que siendo discípulo de Prajnatara desde muy joven viajó con él por la India.

Otras que fue después de la muerte de su padre que se hizo discípulo suyo. Bajo su guía despertó a Bodhi, y su maestro le cambió el nombre de Bodhitara a Bodhidharma (o Bodhidharmottara) y le dio la transmisión.

Se le supone que en su educación como príncipe se incluyó en su educación las artes marciales, la medicina ayurvédica y el Marma Kala (o Varma kalai) que es un arte marcial y curativo tradicional relacionado con los puntos de acupresión y que proviene de Tamil Nadu.
Kalaripayattu
En cuanto a las artes marciales que pudo practicar sin duda debieron estar relacionadas con las que se daban en la zona, como el Kalaripayattu de Kerala, el Silambam de Tamil Nadu o el Angampora de Sri Lanka.

Silambam
Angampora
Tras la muerte de su maestro Prajnatara Bodhidharma viaja a China. Por indicación de este o porque quiso rescatar del declive a la verdadera filosofía budista en esos territorios.
         
(Continuará)

AMGK






viernes, 21 de agosto de 2020

“OCHO VISTAS DE RYÛKYÛ”


Hace algunas semanas tuve el placer de asistir a una conferencia online impartida por el profesor David Almazán de la Universidad de Zaragoza, organizada por la Fundación Japón. (https://www.youtube.com/watch?v=hRhx2uMKkRI).
Al profesor Almazán ya tuve la suerte de escucharle hace un par de años con motivo de una exposición sobre la estampa japonesa que se celebró en el Museo del Grabado Español Contemporáneo de Marbella. (http://malagagojuryu.blogspot.com/2018/09/estampa-japonesa-imagenes-del-mundo.html).
            La conferencia online versaba sobre las "Treinta y seis vistas del monte Fuji"富嶽三十六景Fugaku Sanjūrokkei), la serie de grabados de Katsushika Hokusai (葛飾 北斎 1760-1849) publicadas entre 1830 y 1833, conocida entre otras cosas porque incluye las famosísimas estampas de la “Gran Ola de Kanagawa” o la del  “Viento del Sur en el claro amanecer”.
Una impresión moderna de “Gaifu Kaisei” “Viento del Sur en el claro amanecer”.
Lo cierto es que a medida que transcurría la exposición muchos de los datos de la época concreta me eran familiares y en seguida caí en la cuenta de haber leído y visto otra serie de Hokusai, menos conocida, pero muy atrayente para los interesados en la historia de Okinawa y de su antiguo reino de Ryûkyû. Me refiero a las “Ocho vistas de Ryûkyû” (琉球 八景, Ryûkyû hakkei). Pensé que podía ser interesante hablar de ellas como excusa para dar a conocer algunos hechos y lugares históricos, en la época de personajes tan importantes en la historia de la formación del Karate como Sokon Matsumura.[1]
            Las “Ocho vistas de Ryûkyû”, fueron editadas en 1832 con motivo de la visita a Edo de la embajada del clan Shimazu, y cuando Hokusai estaba implicado en la producción de las "Treinta y seis vistas del monte Fuji" que se empezaron a editar un año antes, siendo estos años considerados como un periodo álgido en su creación artística.
             En el año 1609, el clan Shimazu de Satsuma se había anexionado el reino de Ryûkyû, hasta ese momento independiente aunque con una relación de vasallaje con la dinastía china de los Ming, que le permitía comerciar con todos los estados tributarios de China. Los de Satsuma sin embargo implantaron una especie de gobierno en la sombra controlando así esta relación comercial en una época en la que desde 1639 se decretó en Japón el cierre del país (sakoku 鎖国), y solo se podía comerciar a través de dos puertos con Corea y con los Países Bajos.
    Pues bien, tras la conquista del reino de Ryûkyû, el rey Shô Nei (尚寧), junto a consejeros y funcionarios, fueron llevados a Kagoshima (Kyushu), y más tarde a Edo ante el shogun Tokugawa Hidetada (徳川 秀忠), considerándose esta la primera misión de tributo de los súbditos de Ryûkyû. Desde entonces hubo una representación del reino en las embajadas que Satsuma enviaba de manera regular  para rendir pleitesía al shogun y cumplir con el sistema del sankin kôtai (参勤交代"servicio alternado"), que obligaba a los daimyo a residir de forma periódica en Edo. Aunque también tenían la misión de felicitar a un nuevo shogun o ratificar el ascenso de un nuevo rey de Ryûkyû.

    En la de 1832, gobernando  en Japón el shogun Tokugawa Ienari (徳川 家斉), el rey Shô Iku (尚育) de Ryûkyû, envía un séquito que encabezaba el príncipe Tomigususuku, como se puede ver en el pergamino de procesión que se conserva en el Museo Nacional de Kyushu en Dazaifu, el cual inmortalizó este acontecimiento.

Detalle del documento del Museo Nal. de Kyushu.
La llegada de las embajadas a la capital constituía un gran evento pues su numeroso cortejo formaba grandes procesiones. En la del clan Shimazu para subrayar que eran los únicos en poseer la fidelidad de un reino extranjero, se enfatizaba a los exóticos súbditos de Ryûkyû con sus vistosos trajes, sus estandartes, sus artes y su lengua, despertando un gran interés entre los edokko (江戸っ子 habitantes o nacidos en Edo), animándoles a conocer más de este remoto reino o de tener un recuerdo del acontecimiento.

                Los editores respondían a esta demanda con libros ilustrados y estampas sueltas que describían los paisajes de Ryûkyû. En este contexto es en el que se crean las “Ocho vistas de Ryûkyû”, diseñadas por Hokusai y editadas por Moriya Jihei.
“Ocho vistas de Ryûkyû”. En el Museo de Arte de Urasoe (Okinawa) puede contemplarse la serie completa. También posee pruebas de impresión.
    Sin embargo Hokusai nunca visitó las islas de Ryûkyû, y como en otros muchos ejemplos de su dilatada obra se inspiró en la obra de otros autores. En el caso de las “Ocho vistas de Ryûkyû”, utilizó una obra china; el Liúqiú-guó zhìlüè (琉球 , Ryūkyū-koku shiryaku, traducido como  “Breve Historia del Reino de Ryûkyû”). Escrito por Zhou Huang, embajador adjunto de la misión china a Ryûkyû de 1757, además de recopilar hechos históricos basados en informes de anteriores misiones, incluía usos y costumbres y una serie de imágenes de lugares famosos. Hokusai utilizaría este texto reimpreso en 1831.
            Las imágenes originales estaban en blanco y negro, y Hokusai aunque respetó en líneas generales la composición original, les da color y recrea el exótico ambiente imaginado por él, cambiando estilos arquitectónicos o incluyendo elementos como embarcaciones, diminutos personajes e incluso nieve.
            Algunas de las características de la obra de Hokusai, como mostrar la vida cotidiana de los personajes que aparecen en sus paisajes, y presentarlos desde un punto de vista relativamente bajo haciéndolos cercanos, cambia a una perspectiva alta y lejana, quizás para dar una sensación al espectador de que contempla el paisaje de un país desconocido y remoto, compuesto de pequeñas islas enmarcadas entre el cielo, el mar y la bruma.
            (continuará)
Antonio Avila
Bibliografía sobre Hokusai:
ALMAZÁN, DAVID: “Katsushika Hokusai. 36 Vistas del Monte Fuji”. Sans Soleil Ediciones, Vitoria-Gasteiz, 2019.
MOURELO, SUSO: “El Japón de Hokusai”. Ed. Quaterni, Madrid, 2019.
THOMPSON, SARAH E.: “Hokusai´s Landscapes”. MFA Publications. Museum of Fine Arts. Boston, 2019.


[1] Sokon Matsumura fue un importante personaje en el desarrollo de las artes marciales de Ryûkyû, siendo alumnos suyos muchos de los más importantes maestros del Shuri-Te. Sirvió como guardia real y embajador bajo los reyes Sho Ko, Sho Iku y Sho Tai.

domingo, 19 de julio de 2020

KATA EN CONFINAMIENTO

SANCHIN



TENSHO


GEKISAI DAI ICHI


GEKISAI DAI NI




SAIFA


SEIYUNCHIN



SHISOCHIN


SANSERU


SEPAI




KURURUNFA



Gracia a todos por vuestra constancia y colaboración.
AMGK

jueves, 23 de abril de 2020

LIBROS, LIBROS....



     Este año el Día del Libro es especial, y esperemos que no vuelva a serlo por las actuales circunstancias.

     Los más afortunados en estos días de aislamiento, hemos tenido tiempo para estar con los nuestros y sobre todo con nosotros mismos. 

    Hemos parado o al menos bajado el ritmo, vuelvo a decir que los afortunados que han podido hacerlo, y nos hemos dado cuenta que no es necesaria esa urgencia por vivir, que podemos y debemos frenar y disfrutar el momento.

    Todos hemos podido reflexionar sobre la situación y extraer muchas enseñanzas de las que hablaremos cuando acabe. Pero ya es evidente la certeza de que somos vulnerables y que poca cosa controlamos en la vida, empezando por nosotros mismos. Que todo cambia a cada segundo y que no debemos aferrarnos a nada, porque nada nos pertenece y en un instante nos puede ser arrebatado. Y por eso es importante valorar el presente y la presencia de los seres que amamos sea cual sea nuestra relación con ellos. También ser humildes y dar las gracias por no formar parte de las muchas personas a las que esta pandemia les ha pillado sin recursos, o les ha afectado de una manera u otra la enfermedad, e incluso que han fallecido. Además hemos de agradecer y valorar en su justa medida lo que muchos profesionales y voluntarios hacen por todos, y el poder colaborar cada uno de nosotros dentro de nuestras posibilidades.


     Si hemos practicado la meditación o cualquier otra actividad consciente, como la practica profunda de nuestro apreciado Camino del Karate, habremos intentado ponernos frente a nosotros mismos, ese gran desconocido, buscando una mente clara y ecuánime para darnos cuenta de lo que pasa al margen de manipulaciones partidistas, teorías conspiratorias mundiales, falsas noticias y opiniones sin fundamento. Somos disciplinados, con afán de superación y mejora personal, y eso es básico para afrontar el futuro con optimismo en vez de con negatividad y preocupación, actitud esta siempre inútil.

     Hemos retomado los libros, aunque algunos nunca los olvidamos. Pero cuidado, estos nos proporcionan solo información, que no es saber y mucho menos sabiduría. Ni siquiera es educación o comunicación. No basta con leer, hay que asimilar con tiempo las historias, reflexiones o tesis que los libros nos ofrecen y ser capaz de comunicar lo aprendido. Después hay que llevarlo a la práctica. No nos movemos por la teoría, nos movemos por la práctica y la práctica induce al cambio. Si nuestra práctica no cambia nuestra actitud hacia la vida de manera positiva, ¿de qué sirve? Siempre decimos que lo que aprendemos en el Dôjô hay que trasladarlo a la vida; pues ahora debemos demostrarnos que no son palabras vacías.


     Al menos en esta ocasión la lectura nos ha reunido desde la distancia, y hemos compartido los libros que en este momento nos ocupan y de los que seguro que extraeremos siempre alguna enseñanza. 

     Pronto reanudaremos nuestra cotidianidad, será complicado y difícil, pero también un reto, algo nuevo que si lo aprovechamos puede que insufle nueva vida a nuestras vidas, además de una perspectiva menos material de ella.

Antonio Ávila


Gracias por la colaboración de mis alumnos/amigos de Karate-dô y Chikung.